La tonelada de hoja verde se pagó al productor alrededor de $240.000, lo que implicó una caída real del 20% en la comparación interanualLas dificultades para recuperar la rentabilidad siguen siendo una constante en buena parte de las economías regionales. Aunque algunos sectores muestran señales de mejora, el aumento de los costos, la debilidad de los precios al productor y un desempeño dispar de la producción y los mercados mantienen bajo presión a varias cadenas agropecuariasDurante mayo, el Semáforo de Economías Regionales elaborado por Coninagro registró 4 actividades en verde, 7 en amarillo y 8 en rojo.El indicador de la entidad agropecuaria analiza tres componentes: negocio, producción y mercado. El primero evalúa la evolución de los precios y los costos, tanto en términos mensuales como interanuales. El segundo mide el área o el stock, según corresponda a cada actividad, además de la producción. El tercero releva la evolución de las exportaciones, las importaciones y el consumo interno.PUBLICIDAD

Entre las actividades en rojo se encuentra la yerba mate, arroz, vino y mosto, hortalizas y algodón, maní, leche y mandioca. En la mayoría de estos casos, el problema principal estuvo en que los precios que reciben los productores se mantuvieron prácticamente estancados o crecieron por debajo de la inflación a la vez que aumentaron los costos operativos. “Esto termina deteriorando la rentabilidad y dificulta la recuperación”, señaló Coninagro.Las actividades que figuran en verde fueron bovinos, ovinos, granos y miel. En estos sectores predominó un escenario favorable para el negocio, con precios que crecieron por encima de la inflación. La excepción fue granos, donde preocupa el fuerte aumento de los fertilizantes nitrogenados y del gasoil. A esto se sumó un desempeño positivo tanto en los mercados como en los indicadores productivos.PUBLICIDADEn tanto, las actividades que permanecieron en amarillo fueron forestal, tabaco, cítricos dulces, peras y manzanas, aves, porcinos y papa. Estos sectores mostraron un panorama más heterogéneo: los precios no lograron seguir el ritmo de la inflación, la demanda se mantuvo estable o con escaso dinamismo y los costos continuaron elevados. “La combinación derivó en períodos de recuperación prolongados y en dificultades para consolidar mejoras sostenidas”, explicó el informe.En el detalle de las actividades “en rojo” se observa, por mencionar algunas, que en la yerba mate el componente de negocio mostró un deterioro. La tonelada de hoja verde se pagó al productor alrededor de $240.000, lo que implicó una caída real del 20% en la comparación interanual.PUBLICIDADEn el plano productivo, el área cultivada se mantuvo estable en 231.000 hectáreas. En los últimos doce meses, la producción alcanzó las 847.000 toneladas, con una baja del 3% respecto del período anterior.En cuanto al mercado, el consumo interno se mantuvo en torno a los 6 kilos por habitante al año. En el frente externo, las exportaciones generaron ingresos por USD 127 millones, un 11% más que un año atrás, mientras que las importaciones totalizaron USD 20,5 millones, con una caída del 7%.PUBLICIDAD