La Diputación foral decide por su cuenta crear una línea “experimental” de autobús a Zubieta tras meses de desacuerdo con el Ayuntamiento de San Sebastián
Gipuzkoa ya tiene cárcel nueva. Se acaba de estrenar el centro penitenciario Norte III con la presencia del lehendakari, Imanol Pradales, y del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, entre otras autoridades, quienes acudieron en vehículos oficiales el pasado 15 de junio a conocer de primera mano las instalaciones de una prisión que tiene capacidad para un máximo de 400 reclusos y 255 funcionarios de prisiones. La cárcel está ubicada en Zubieta, rodeada de empresas de reciente implantación en un extenso polígono industrial y al lado del complejo de campos de fútbol de la Real Sociedad. Está enclavada en Zubieta, un territorio que pertenece al término municipal de San Sebastián, aunque se encuentra muy alejada del centro de la ciudad (a unos ocho kilómetros por carretera). La inauguración del presidio, cinco años después de arrancar las obras, ha puesto al descubierto una carencia notable en la que no habían reparado las autoridades hasta ahora: no hay ningún transporte público para acceder a la cárcel. La Diputación de Gipuzkoa y el Ayuntamiento donostiarra, gobernados por la misma coalición PNV-PSE, no se han puesto de acuerdo sobre cuál es la institución competente para dar una solución a este problema. Finalmente, la entidad foral ha dado un paso al frente al anunciar que, desde mediados de septiembre y de forma experimental, habrá un autobús que hará la ruta entre San Sebastián y Zubieta.







