Portugal es el primer país del sur de Europa que pone máquinas en los supermercados que devuelven tickets canjeables por dinero a los consumidores si retornan las botellas de plástico y las latas de bebidas vacías para mejorar el reciclaje, lo que se denomina un Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR). Para ello se ha creado la marca Volta, cuyo máximo responsable es Leonardo Mathias (59 años, Lisboa), un ex secretario de Estado de Economía luso con experiencia en finanzas y banca que debe sacar adelante el que está considerado como uno de los mayores proyectos ambientales puestos en marcha en Portugal. Hace unos días, estuvo en Madrid para contar su experiencia a los envasadores y distribuidores que están trabajando en un SDDR propio para España. Según cuenta, si el sistema portugués representa un enorme desafío logístico y de cambio de hábitos, el español es casi 10 veces más grande: “Será la mayor start-up [empresa nueva] española”, destaca.Pregunta. Con el nuevo sistema, el consumidor paga un depósito de 10 céntimos al comprar una bebida en botella de plástico o lata, que puede recuperar si devuelve el envase vacío. ¿Explicar esta aparente subida del precio ha sido lo más difícil?Respuesta. Bueno, todo ha sido muy difícil. Durante 40 años comunicamos a la población portuguesa que debía meter las botellas en el ecopunto [contenedor] amarillo, que podía tirar el tapón aparte y que podía hacer lo que quisiera con el envase [no había problema en que estuviera roto o aplastado]. Ahora no es así. Después está el cambio de hábito de tener que pagar un depósito, hay gente que no lo quería hacer o que no entendía por qué. Otro gran desafío ha sido toda la componente logística e industrial. P. ¿Pero se esperaban tantas críticas en el arranque por el depósito de 10 céntimos? R. Las redes sociales son un espacio libre en el que todo el mundo dice lo que quiere, cuando quiere, de la manera que quiere. Entonces, mucha gente decía que esto era un impuesto y se preguntaba: ¿quién va a ganar con esto? El portugués es muy desconfiado de todo y de todos, pero esto está cambiando y la gente está entendiendo. P. ¿Está de acuerdo, como ha asegurado la ministra de Medio Ambiente portuguesa, Maria da Graça Carvalho, en que este es uno de los mayores proyectos ambientales llevados a cabo en Portugal?R. Sí, y lo será también en España. Nosotros en Portugal tenemos 2.100 millones de envases [que gestionar al año], 10,7 millones de habitantes, 30 millones de turistas y 95.000 puntos de venta de bebidas. Y, aparte de toda esta logística, está la componente financiera. Estamos hablando de que la población nos va a dar 210 millones de euros al año [por el depósito de 10 céntimos de 2.100 millones de envases] que nosotros tenemos que devolver a la población. P. ¿Este no es solo un desafío ambiental, sino también financiero?R. Hay una responsabilidad fiduciaria; este sistema de recogida de envases es casi como un pequeño banco: el ciudadano te da 10 céntimos y tú tienes que devolverlos. Hay otro componente también de tecnologías de información, todo esto tiene que ser digital y funcionar al momento. P. ¿Es mucho más compleja la creación de un SDDR en España?R. En España se está hablando de entre 17.000 y 20.000 millones de envases [que gestionar al año] y de 500.000 puntos de distribución. Es verdaderamente impresionante. Será la mayor start-up española.P. ¿En qué punto está Portugal en la recuperación de envases y cuál son los objetivos con el SDDR?R. Antes no teníamos una estadística única, pero la cifra de envases recuperados de plástico y metal, no solo de bebidas, era del 51,5% en 2024. En Portugal, la mitad de los residuos va al vertedero, lo que no es bueno para el medio ambiente. Ahora, con el nuevo sistema, queremos llegar a recuperar el 80% de envases de bebidas en 2027, al 85% en 2028 y el 90% en 2029.P. ¿Cuánto tiempo ha tardado Portugal en poner en marcha el sistema?R. El reloj se pone a cero una vez que está publicada toda la legislación y está aprobada la licencia, lo que todavía no ha ocurrido en España. Para nosotros, ese punto llegó en noviembre de 2024, y a partir de entonces, pensamos que lo podíamos montar en 24 meses, pero lo hicimos en 15 por la presión política.P. En España, una norma nacional fija como plazo para crear un SDDR noviembre de 2026, pero las empresas defienden como fecha de comienzo 2029, que es lo que marca una directiva europea. ¿Cómo ve estos tiempos?R. Imagínate, si en Portugal tenemos 3.000 máquinas de recogida de latas y botellas, en España se estima que se necesitan entre 20.000 y 30.000. No hay tantas máquinas en el mercado en este momento, porque está entrando también el Reino Unido [con otros SDDR] e, inevitablemente, tienen que entrar Francia e Italia. Hay que montar todos los sistemas de tecnología de información, cambiar la logística, el ecodiseño de los envases, comunicar a la población los cambios. Lo ideal son 24 meses, pero conseguir el 90% de recogida [como establece la directiva para 2029] en el primer año es muy ambicioso. Lo mejor sería comenzar en 2028 y contar con un periodo de transición. P. ¿Este sistema de recuperación de residuos es una apuesta de partidos de izquierdas o de derechas?R. No, esto no es un asunto político. En Portugal, el SDDR estaba en el programa político de casi todos los partidos, de derecha a izquierda. Esto es un compromiso que nosotros, tanto Portugal como España, tenemos con la Unión Europea. Y si no cumplimos, hay multas que tenemos que pagar, con dinero público. P. ¿Qué consejo daría a los españoles? R. Es importante tener un sistema único para toda España. Se necesita un gestor único que marque las reglas de juego para todo el país. Y a partir de ahí, dentro de las reglas, se puede competir. P. ¿Existen otras opciones para alcanzar un 90% de recogida de envases usados para su reciclaje?R. Nosotros somos el SDDR número 19 en la Unión Europea. No hay otra manera, o por lo menos no se ha encontrado otra manera en Europa, de llegar al 90% sin este sistema de incentivos y de cambio de actitud y de mentalidad.