La aprobación de una nueva tarifa para el transporte urbano en Guayaquil ha puesto sobre la mesa —nuevamente— la idea de apuntar a un sistema de movilidad que articule el Puerto Principal con los cantones de su área metropolitana: Durán, Daule y Samborondón.Cada día, miles de personas provenientes de estos tres cantones llegan a la ciudad para trabajar, estudiar o acceder a servicios, pero al ingresar deben hacer varios transbordos para completar sus recorridos debido a la escasa integración entre el transporte intercantonal y el urbano.Experiencias de usuarios: viajes largos y transbordosNathaly Rivas es una de las usuarias que a diario toma cuatro buses, incluidos los del Sistema Metrovía, para movilizarse a su trabajo en La Aurora (Daule).PublicidadA diferencia de otras personas, Rivas no accede a los llamados taxirrutas. Desde su domicilio en el centro de la urbe toma la troncal 1, llega hasta la terminal terrestre y toma la 82 o la 70.De allí avanza hasta la Francisco de Orellana y ahí se embarca en la 63. En la avenida León Febres-Cordero, ya en Daule, toma una de las rutas internas que la dejan en su trabajo. A diario gasta entre $ 1 y $ 1,50.“Sería increíble que todo estuviera conectado, sincronizado. Uno tiene que aprender preguntando y averiguando rutas para ver cómo se acomoda. Las líneas existen, pero no hay nada que nos diga cómo llegar o cómo movilizarnos entre ciudades cuando ya lo que nos separa es solo un puente o una vía”, mencionó.PublicidadPublicidadEn la avenida León Febres-Cordero, una de las principales arterias que conectan con La Aurora, cientos de usuarios se concentran en las paradas de buses para trasladarse desde y hacia Guayaquil.Algunos usuarios mencionan que existen una desconexión y tramos sumamente extensos para llegar hasta La Aurora desde diferentes zonas de Guayaquil y viceversa.Por ejemplo, residentes del Puerto Principal que llegan a Daule para trabajar aseguran que las rutas de las líneas que salen hacia La Aurora pueden realizar hasta 72 paradas. “Si uno revisa esa aplicación para ver qué líneas conectan o dirigen a La Aurora, se ve que el viaje es de una hora u hora y media. Eso no debería pasar; uno hace viajes muy largos”, manifestó Anderson Merchán.Desde la visión del ciudadano Bruno Gómez, la falta de conexión y los tramos largos de viaje son los factores que motivan la informalidad. “Uno obviamente va a preferir irse en un taxirruta que va casi directo antes que dar la vuelta por Guayaquil, por Durán y Daule por más de una hora y estar expuesto incluso a robos”, agregó.Las soluciones propuestasPara el urbanista Carlos Jiménez, este escenario evidencia la necesidad de impulsar un sistema metropolitano de movilidad liderado por el Municipio de Guayaquil, en coordinación con la Prefectura del Guayas, el Ministerio de Infraestructura y Transporte y la Agencia Nacional de Tránsito.PublicidadSegún el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), un sistema metropolitano de movilidad es la red de transporte que conecta una ciudad central con los municipios que la rodean y busca ofrecer a la población un acceso equitativo a un sistema de tránsito seguro, eficiente, limpio e inclusivo que satisfaga sus necesidades de movilidad.En esa línea, el especialista sostiene que el primer paso debe ser consensuar un mapa de uso de suelo con los municipios vecinos y, de manera paralela, desarrollar un sistema integrado de transporte que responda al crecimiento de toda la conurbación.En ese sentido, Jiménez explica que esa planificación —tomando en cuenta el crecimiento de las ciudades— permitiría proyectar las futuras rutas, definir corredores de transporte y ordenar la expansión urbana con una visión regional.El crecimiento urbano impulsa la necesidad de integraciónLa Aurora, por ejemplo, es una parroquia que superaría los 200.000 habitantes. Hasta finales de 2025, la ciudad había captado —desde 2020— poco más de $ 1.500 millones de inversiones, 58 proyectos urbanísticos y 59 plazas comerciales.Por su parte, Samborondón refleja su crecimiento urbanístico y comercial sobre la avenida del mismo nombre y el área denominada Nuevo Samborondón.A su juicio, el principal desafío ya no está únicamente dentro de Guayaquil, sino en el crecimiento sostenido de ciudades como Daule, Samborondón y Durán, que concentran cada vez más población y generan miles de desplazamientos diarios al Puerto Principal.“Solo con esa visión será posible proyectar adecuadamente las futuras rutas, definir corredores de transporte, ordenar el crecimiento urbano y enfrentar el aumento del parque automotor”, señala el urbanista. (I)