La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) reforzó el llamado a la prevención ante el inicio de la canícula, un período en el que se prevén temperaturas elevadas y una disminución temporal de las lluvias en distintas regiones del país.
La institución indicó que las condiciones asociadas a este fenómeno pueden generar impactos en la salud de la población, la disponibilidad de agua y sectores productivos como la agricultura, por lo que recomendó adoptar medidas para reducir los efectos durante las próximas semanas.
De acuerdo con la perspectiva climática presentada por el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh) en junio, la canícula de 2026 se presentaría entre julio y agosto, aunque su duración e intensidad variarán según la región.
El pronóstico establece que en el Occidente, altiplano central, región del Pacífico y valles de Oriente el período de disminución de lluvias se registraría durante la primera quincena de julio y podría extenderse hasta la primera quincena de agosto.
Mientras que en la Franja Transversal del Norte, el inicio se prevé para la segunda quincena de julio, con una posible duración hasta la segunda quincena de agosto.






