La Guardia Civil, con el apoyo de Europol y la Gendarmería francesa, ha detenido a cuatro personas por su implicación en una organización dedicada al fraude medioambiental y tráfico ilegal de residuos. La operación, denominada Franger, permitió acreditar la llegada de al menos 46.000 toneladas de desechos procedentes de Francia a Cataluña, eludiendo controles y medidas de seguridad ambiental.La investigación comenzó en 2022, cuando la Guardia Civil detectó vertidos irregulares en una planta de gestión de residuos. Las inspecciones revelaron el uso de documentación falsa para introducir en España residuos municipales e industriales bajo denominaciones como “producto” o “tierras”, según ha informado este lunes en un comunicado la Guardia Civil. Esta maniobra permitía esquivar los controles sobre el traslado internacional de residuos y evitar el pago de impuestos en ambos países.PUBLICIDADLos residuos se enterraban de forma clandestina en suelos agrícolas, principalmente en el municipio de Sant Esteve Sesrovires (Barcelona), y también se enviaban a varios vertederos de residuos inertes y no peligrosos. Los materiales, que incluían plásticos, maderas y envases, se mezclaban con tierra, aumentando el riesgo de contaminación.Las analíticas oficiales realizadas durante la operación confirmaron la presencia de hidrocarburos y metales pesados entre los componentes de los residuos. Estos elementos, según advirtió la propia Guardia Civil, representan un peligro para el medio ambiente y la salud pública al tratarse de sustancias tóxicas capaces de contaminar cultivos y aguas subterráneas. Está previsto que un informe técnico del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) valore el alcance del daño ambiental y el impacto sobre la población.PUBLICIDADLa operación Franger se ejecutó los días 23 y 24 de junio en un despliegue coordinado entre el sureste de Francia y Cataluña, con la participación de más de un centenar de agentes de la Guardia Civil, la Gendarmería francesa y Europol. Se realizaron registros en domicilios y empresas de Sant Vicenç dels Horts, Molins de Rei, Sant Esteve Sesrovires y un domicilio en la provincia de Girona. Durante estas acciones se incautó abundante documentación, archivos contables y dispositivos electrónicos que permitirán delimitar el alcance real de la actividad ilícita.Los residuos eran enterrados en suelos agrícolas o vertederos no