E l universo España-Francia se encuentra actualmente marcado por el freno del PP en el Senado al Tratado de Amistad y Cooperación (de Barcelona), con una consulta sobre la constitucionalidad del mismo, además de por la histórica cita deportiva en las semifinales del Mundial de Fútbol de mañana. Pero es que este universo, tan rico, será aún más protagonista en los próximos meses con motivo de nuestro 2027 electoral. Pues la segunda vuelta de las elecciones presidenciales francesas tendrá lugar precisamente el domingo 2 de mayo del 2027. Ese día, Madrid conmemorará el 219 aniversario del levantamiento popular contra las tropas francesas, para arrancar formalmente el día 7 de mayo, a las 0.00 horas, la campaña electoral para las elecciones municipales y autonómicas, entre éstas la Comunidad de Madrid, que tendrán lugar el domingo 23 de mayo, con otra mayoría absoluta popular en el alero por el envite de Vox tras los caucus , los aliados de Le Pen en Madrid. Francia en un titular: el segundo país con más residentes españoles en el INE, solo por detrás de Argentina.Éste es el contexto en el que se enmarca la decisión de la justicia francesa sobre Le Pen y su candidatura presidencial, el impacto sobre el futuro mismo de la UE y el papel de las derechas autoritarias, como reemplazo de las viejas derechas. Le Pen, que hará de su brazalete electrónico un símbolo electoral del malestar, será la referencia política del autoritarismo español, al mismo tiempo que Vox crece por el malestar de las cuitas del Madrid DF. Francia, por tanto, como generadora de contexto electoral y político para cuando las generales se celebren en julio del 2027 con, claro que sí, unos presupuestos aprobados, si es que la actual mayoría transversal y plurinacional quiere llegar tonificada para la disputa. De lo contrario, sin cuentas públicas, no solo le volará la absoluta a Ayuso , sino que Feijóo podría ser presidente incluso con menos votos y escaños que en el 2023. Nos importa Francia, más que Trump y su sobreactuación, reconociéndose un comunista a la altura de Lenin . Le Pen como reemplazo al gaullismo es el retrato de final de época en Europa y en el fondo vemos a Abascal y su ticket vicepresidencial ya asegurado, si no hay presupuestos. Lo del Senado y el Tratado de Amistad con Francia tiene pues su impacto tanto en Madrid como en París, aunque el PP todavía no se haya dado cuenta.Viene bien el contexto internacional para situar todo lo que sucede en el Madrid DF; pura confusiónLa Moncloa la gana un político libre capaz de garantizar la convivencia democrática explicando su visión de España. Y en nuestro Estado, sistema y país la cuestión sigue siendo cuántas Españas caben dentro de España. Una pregunta pertinente para lanzar el mismo día que en Francia gane Le Pen. Ése es el timing . Con la confrontación de proyectos políticos y no un plebiscito sobre una figura como espacio. La pregunta versará sobre el futuro de un país, la vivienda, la seguridad, la inmigración, la plurinacionalidad, la agenda del trabajo, la soberanía cognitiva ante el empuje de la IA, los proyectos de vida en una España en la que caben muchas ideas de España y no solo una ni dos.¿Cuál será la conexión de estos 700.000 votantes que transfiere el PSOE al bloque de la derecha con este contexto internacional? ¿Cómo actuarán con los resultados del supermayo francés del 2027? ¿Cuál será su tono vital ante la victoria de los autoritarios galos? ¿Si ganara Le Pen, este contingente de voto apostaría seguro por PP y Vox?Marine Le Pen saluda a sus seguidores, tras anunciar su candidatura para el 2027El triunfo de Le Pen en Francia tendrá un impacto emocional en España. Grábenselo a fuego. El supermayo francés, como diría Rajoy, no será cosa menor. En enero del 2024 apostamos por la victoria de Donald Trump. Once meses después, la actualidad vino a confirmar ese resultado que ya estaba escrito en la materia social de EE.UU. Le Pen, con su brazalete, hará el mismo tránsito de convicta que Trump. Reflexionen: presidentes con sus condenas siendo votados por millones de personas, mientras una buena parte de la derecha española aplaudirá el triunfo de Le Pen, al mismo tiempo que quiere colapsar la legislatura con las cuitas. Viene bien el contexto internacional para situar todo lo que sucede en el Madrid DF. Pura confusión. Conclusión: las cuitas ocupan toda la actualidad pero no interrumpen las lógicas de los procesos electorales, porque la democracia, más que tecnología en sí, persigue bienestar y canalizar brechas sociales. El universo España-Francia nos explica también que puede todavía ganar cualquiera.Next weekLos 700.000 votosLos 700.000 votos que el PSOE cede al lado derecho impiden cualquier tipo de bloqueo, relanzada y remontada. Esta transferencia no es atribuible a las cuitas porque ya viene de lejos. Cierto es que el viejo Madrid DF lo explica por las cuitas, pero es otro desenfoque más. Los 700.000 votos tienen otra explicación que correlaciona con el lento decantamiento de la materia social española hacia la derecha que la izquierda debe revertir. Su viaje de regreso no será mecánico. Se les debe ofrecer cambios. Unos pueden regresar y otros desmovilizarse.El ojo de halcónLa batalla de BarcelonaEl alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, va consolidándose con fuerza en el Consistorio. El 13% de voto directo del último barómetro municipal podría llevarle al entorno del 25% del voto con 12 concejales. El 30% de los encuestados cree que seguirá gobernando. Es una base muy sólida en un contexto en el que Vox y Aliança Catalana podrían lograr 4 regidores. El 45% de los ciudadanos sigue indeciso, pero ya se identifican las tendencias a 40 semanas de la precampaña.