TOLEDO.- El polémico Plan Regional de Biometanización de Castilla-La Mancha 2024-2030 se da por 'enterrado' tras la intensa movilización social de los últimos meses y ahora las esperanzas, tanto por parte de las plataformas ciudadanas como de las gasísticas, se centran en el futuro decreto -aún en elaboración- que pretende convertirse en "la normativa más garantista de Europa en materia de biometano". Un documento del que no se conocen más detalles que los recogidos en la resolución aprobada por las Cortes regionales el pasado 28 de mayo, lo que hace que ese sabor inicial de 'victoria' por parte de los colectivos ciudadanos, tenga también un regusto de desconfianza.

Proyecto de decreto sobre el que, aun sin conocerse su contenido concreto, se ha desarrollado ya una consulta pública -entre el 22 de junio y el 3 de julio- en la que se han recibido un total de 415 aportaciones, entre las que figuran, junto a las de particulares, las de numerosas plataformas ciudadanas, colectivos ecologistas, pero también las de grupos de interés del sector de la industria energética y la ingeniería.

Proceso cuya fase de retorno ya se ha dado por concluida -casi un mes antes del plazo máximo previsto- y al que ahora debe seguir la publicación del borrador del futuro decreto. Un documento que, según apuntaba la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, hace unos días durante una visita en Tobarra (una de las localidades donde ha sido intensa la movilización contra la instalación de una planta de biometano), se publicará en próximas fechas.