Escucha este artículoNoticia Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas. 13 jul 2026 - 07:12Entrevistamos a Lorena García en medio de sus vacaciones, previas a una de las tareas que cada año asume: la presentación en solitario de Espejo Público (Antena 3) durante el verano, en ausencia de Susanna Griso, a quien acompaña el resto del año.La periodista dice tratar de desconectar, pero nos atiende porque "todo sea por el programa". Criada en la radio, ha logrado un difícil equilibrio entre un trabajo exigente de horarios intempestivos y una vida personal, donde el estoicismo le sirve de guía y bálsamo.El verano ya no es lo que era: nada de contenidos fáciles de gente en la playa y vaquillas en los pueblos. Ahora Espejo Público mantiene durante el verano el pulso de una actualidad trepidante, a veces política, a veces trágica, a veces entretenida. Una actualidad a la que Lorena García le pone el sentimiento y a la vez la distancia que le da ser profesional y espectadora.Va a llegar al programa ya con las vacaciones hechas, ¿se encara mejor esa responsabilidad así?Es imprescindible porque llegar a junio es llegar absolutamente en reserva y más en un año tan intenso. Es verdad que ¿cuál no? Porque llevamos unos años intensísimos, pero este ha sido especialmente intenso y según se iban acercando las vacaciones, mis fuerzas iban todavía a menos. Tengo que decirte que ya estoy bastante enérgica y llegaré con muchísima fuerza.Ya tiene experiencia de sobra en esta lid, ¿lo vive como un reto o como algo conocido?Son ya muchos años, pero la responsabilidad, el peso de la responsabilidad, es creciente, porque cuanto más tiempo llevas, más se espera de ti y más esperas tú misma de ti misma. Es verdad que ya llevo mucho tiempo al frente cuando llegan las vacaciones, cada temporada, y es un programa del que formo parte del equipo, pero el reto sigue siendo igual de apasionante y la responsabilidad pesa exactamente lo mismo que el día uno.¿Qué vamos a ver en Espejo Público este verano? Porque usted huye de los contenidos facilones solo porque llegue el estío…Yo huyo de eso. El equipo en general y el director, Jorge Gallardo, huye de eso. Pero no es solo que sigamos queriendo dar un contenido de calidad, pegado rigurosamente a la actualidad, es que la actualidad ya nos ha demostrado desde hace varios veranos que no para, que no se va de vacaciones. Es verdad que la actividad política suele mermar por las vacaciones propias del Gobierno y los políticos, pero hay actualidad de sobra. El año pasado, por desgracia, tuvimos un verano durísimo de incendios. Siempre hay información que contar y eso es lo que nos obliga a estar al 100%.¿Qué ha cambiado para que ahora sí que estemos también conectados en verano cuando antes se paraba todo?Creo que lo ha marcado un poco la actualidad, que no para tanto como paraba antes. Me acuerdo cuando yo era pequeña, ya tengo una edad, que agosto era un mes cerrado por vacaciones, y ahora ya no. Lo de ‘cerrado por vacaciones’ no cuelga ya en los comercios. España no para en agosto e igual que el país no para, tampoco para la actualidad.¿Cómo está viviendo lo sucedido en Venezuela?Los terremotos me pillaron de vacaciones, pero fue durísimo. Es que son durísimas las imágenes que llegan, las noticias que llegan y pensar en el después, que ya no es solo la tragedia que se está viviendo en este momento, sino la recuperación. Por desgracia Venezuela es un país que todos sabemos en qué condiciones se encuentra. Cuando ocurre una tragedia de estas características, el miedo está en no olvidarlo. No podemos dejar de tener el foco puesto en eso, porque una vez que se apagan las cámaras, la realidad se queda allí y hay un trabajo muy duro de reconstrucción. Los datos que están llegando son terribles, de todas las infraestructuras que hay dañadas. Más allá, y evidentemente es lo prioritario, está la tragedia humana de las víctimas que ha habido y que posiblemente se sigan encontrando bajo los escombros. Para mí es una tragedia enorme y creo que ahí la responsabilidad de los medios de comunicación es no perder el foco. Y además con Venezuela, que es evidente que nosotros tenemos una conexión muy importante.Como periodista, ¿cómo lleva que una cosa así le pille de vacaciones?Regular, porque los periodistas, los que tenemos el periodismo en la sangre desde el vientre materno casi, queremos saber. Tenemos esa esa necesidad de saber, de conocer datos de averiguar qué ha pasado. Y esa necesidad de contar. Pero es verdad que con el tiempo he aprendido bastante a intentar desconectar y a ver también la actualidad con ojos de espectador, porque se aprende muchísimo. A veces también es importante aprender a parar. A veces el periodista puede estar al otro lado, ser espectador y aprender cómo vives tú la noticia y cómo crees que que se debería trasladar para que el espectador lo vea con los mejores ojos posibles. En enero coincidió que como en Navidad cubro las vacaciones de Susana, después es cuando yo tengo una semanita de vacaciones. Me subí a Canarias y allí me pilló el accidente de tren de Adamuz. Y lo vi con ojos de espectadora y aprendí mucho. En un programa como Espejo Público, ¿las emociones hay que sacarlas o hay que contenerlas?Yo creo que esto es muy personal y va en cada uno. En general tenemos que intentar ser lo más objetivos y neutrales, eso es evidente. Pero con respecto a las emociones, al final no somos bustos parlantes, afortunadamente. Y es que además yo soy muy emocional y a mí me ha costado en algunas ocasiones contener las lágrimas en directo. ¿Estoy orgullosa de eso? No especialmente porque es verdad que aquí tenemos que mantener un poco las formas. Pero al final somos humanos y ante catástrofes de estas características, cuando estás hablando con una víctima cualquiera de las tragedias, que por desgracia hemos tenido bastantes en los últimos años, pues es inevitable venirte mínimamente abajo. Al final es empatía y creo que eso también le llega al espectador y eso me parece importante también.¿Cómo lleva los madrugones?Yo llegué a Espejo Público desde las noticias de la mañana, que es el informativo matinal de Antena 3, con un turno terrible al que nunca te puedes llegar a acostumbrar, que es levantarte a la 01:30 de la madrugada, que es cuando me levantaba yo por entonces. Ahora levantarme entre las 5 y las 05:30, que es cuando me levanto, es música para mí.Es casi dormir hasta tarde...No lo llevo mal. Además, somos un equipo que llevamos ya muchos años, la mayoría en este turno. La primera que nos pone las pilas es Susanna, porque mira que lleva años en Espejo Público y es la primera que se levanta, que se lee la prensa y que en el grupo está enviando noticias desde las 4.30 o las 5. El madrugón no lo llevo mal y luego en vacaciones recupero muy bien.¿Qué le gusta de entrar a trabajar a esa hora?El silencio y ver salir el sol. Entre finales de mayo y junio, coincidía mi llegada al trabajo con la salida del sol. Y para mí eso es un momento mágico, porque es verdad que es como muy activador. Hay un silencio especial, una calma, una tranquilidad especial en las calles y tú ves ahí el sol saliendo... Tiene un punto de romanticismo que me motiva mucho. En invierno llego de noche cerrada al trabajo, pero esa calma, esa tranquilidad al ser la primera que sale del garaje también tiene su punto.¿Recuerda su primer directo en la tele? ¿Cómo fue?Lo recordaré siempre porque fue una catástrofe.Queremos saber más…Eso siempre lo digo cuando doy alguna charla, una master class o clases de formación. Siempre lo cuento para que la gente no se frustre en su primera intervención en tele o en radio, o su primera crónica en un periódico cuando es un desastre. Cuando eso pasa al final el margen de mejora es mucho más amplio y yo tiendo siempre al optimismo. Yo estaba en ese momento en la televisión autonómica de Castilla-La Mancha y hacía radio. Ahí estaba relativamente cómoda porque mi origen es COPE Guadalajara y la radio la controlaba bastante bien. Pero mi primer directo en televisión fue una improvisación absoluta porque no estaba previsto que tuviera que ser directo. Era una conexión para la radio hasta diez minutos antes del directo del inicio del informativo que me dijeron "al final hacemos directo en tele y abrimos contigo". Además, era un tema muy delicado, muy complejo y de sopetón iban a abrir el informativo conmigo. Pasé de no tener presencia en televisión a tener que hacer un directo de apertura.Y no fue perfecto, claro...Me pudo un poco esa presión y luego, además, hacía un frío terrible. El cámara me dijo que se le iba a descargar la batería porque el frío esta afectándola. "Tengo batería para 30 segundos de directo", me dijo. Fue un combo perfecto para que fuera un directo de aproximadamente diez segundos. No lo olvidaré nunca. Pero también aprendí mucho de saber que el directo y la televisión es improvisar, es estar preparado para contar en un minuto todo lo que puedas. De todo se aprende.¿Lo ha visto alguna vez después?No lo he vuelto a ver. Otras cosas que hice después sí que las he visto, analizado y demás. Pero ese primero nunca me he atrevido a volver a verlo. Algún día a lo mejor pido el archivo de Castilla-La Mancha Televisión para verlo.Decía en una entrevista anterior que le gusta recordarse a sí misma es eso de quiérete y no dependas de que te quieran. ¿En tele es es fácil mantener el amor propio y la seguridad en una misma?Bueno, eso te lo dan los años y la experiencia. Es verdad que si eres excesivamente permeable a las críticas destructivas la televisión es un medio muy hostil porque tienes una exposición muy alta y el riesgo de que te lleguen críticas es muy elevado. Si eres muy permeable a esas críticas, corres el riesgo de terminar destrozado en una temporada. Yo he aprendido a convivir con las críticas y a obviar, a silenciar, las que son puramente destructivas y a poner en valor las que son constructivas. El que va a hacer daño por hacer daño no me importa nada. Si es con educación, con criterio y realmente de forma constructiva, adelante.¿Cómo se lleva con las redes sociales?Me llevo bastante bien y es verdad que yo a través de redes sociales tengo muy poco hate [odio]. Twitter, X ahora, lo uso solo para para ver, interactúo muy, muy poquito la verdad. Donde más actividad tengo es en Instagram y tengo que decir que tengo una comunidad maravillosa que me da un feedback bastante bueno. La verdad es que es una red social que me gusta, sobre todo porque te da mucha cercanía con la audiencia. A mí me parece importante y creo que es la manera de que nos podamos comunicar. A mí me para gente en la calle y me dice “oye, que te sigo en redes” y a mí eso me gusta mucho.En Instagram lo primero que pone en su descripción es "Mamá de Mario y Gabriela". ¿Cómo se conjuga la maternidad con la individualidad o con que no sea una faceta única?Yo creo que es el gran reto que tenemos los que somos padres, sobre todo madres, porque ahí es verdad que las madres, por lo que sea, tenemos como una dependencia un vínculo, sobre todo con los más pequeñitos, que es un instinto muy animal, muy de leona, de protección de los niños, de cercanía. Yo lo veo en casa. Mi marido es un padrazo y es maravilloso, pero los niños tienen un vínculo especial conmigo y yo con ellos. Por otro lado, esa excesiva dependencia, entre comillas, te puede llevar a perder tu propia identidad. Y a mí esto me parece un problema y hay que controlarlo y no hay que dejar de ser uno mismo, aunque seas padre o madre o lo que seas. No nos define exclusivamente la paternidad o la maternidad. Es verdad que yo en Instagram hablo de eso, porque para mí ser madre es mi gran logro, lo que más me llena, independientemente de lo satisfecha que esté con mi trabajo. Pero también más allá de ser la mamá de Mario y Gabriela, soy una profesional a la que le apasiona su trabajo y una mujer que quiere seguir siendo una mujer independiente, que disfruta de su día a día, que se cuida, que se mima y que tiene una red de amistades y de familia más allá de lo que me puedan dar mis hijos. Creo que eso es importante, pero también varía con el tiempo. Mis hijos tienen siete y cuatro años. Cuando son más bebés, quizá ese arraigo es mayor, y se va ganando independencia, se va afianzando con el tiempo y se busca el equilibrio final. El equilibrio es donde está al final la virtud.Ya verá cuando sean adolescentes...Ese es otro reto (risas). No nos adelantemos a lo al futuro. Habrá que prepararse para para ese momento que asumimos que llegará, pero luego volverán, es cíclico.Escribió Claves para una maternidad estoica donde explica cómo sobrevivir a la crianza "sin perder la cabeza ni el sentido del humor", eso suena a cosa de magia o utopía...Es entrenamiento. Al final, el estoicismo es una filosofía de vida.[La regla fundamental estoica divide el mundo en dos: lo que depende de nosotros (nuestros juicios, deseos y actos) y lo que no (el clima, las opiniones ajenas, el pasado o la muerte) y dictamina que solo debemos preocuparnos por lo primero]. Mi estoicismo no me llegó con la maternidad. Al final es un poco cómo tú encaras la vida. En la maternidad te das cuenta que es una filosofía que te ayuda mucho por todo esto de no adelantarte, de no angustiarte por cosas que ni siquiera sabes si van a pasar, que esto es muy de padres. Te vas de viaje y empiezas ¿y si en el avión se pone a llorar? ¿Y si luego llegamos allí y se quema con el sol? ¿Y si no le gusta el hotel? Y si, y si... Mira, vamos a disfrutar no a anticipar el caos. Prepárate para el posible caos, pero no desde lo negativo, sino desde lo positivo. A mí me ha ayudado a a llevar la maternidad con muchísima más estabilidad. Necesito equilibrio en mi vida y esto me lo ha dado también la maternidad, con todas las dificultades que tiene. Y no lo idolatro, porque es verdad que hay días de caos, pero también hay que aprender a convivir con esos días y saber que si algo no funciona, no pasa nada. Ensayo y error.¿Cómo llevan sus pequeños tener una madre que sale en la tele?Ellos han nacido con su madre trabajando en televisión y para ellos es un trabajo más. No le dan la importancia que se le suele dar fuera. A Mario sí que alguna vez en el cole le dicen que su mamá sale en la tele y se da cuenta y se pregunta ¿por qué para mis amigos es llamativo que mi madre salga en la tele? Es cuando empieza a ver que algo hay ahí. Nos pasó una anécdota con el socorrista de la piscina de casa. Me llama mucho la atención porque es un chaval y me reconoció de verme en la tele y me lo dijo. Me sorprendió un chaval tan joven viendo las noticias. Pero que me reconociera de esta guisa, vestida de piscina… (risas). Y bueno, estaba el niño conmigo y esas cosas sí que le llaman la atención: que a los demás les llame la atención lo que él normaliza bastante. Y es algo que me alegra porque al final, oye, es un trabajo más.Por esto de que la reconozcan en situaciones peculiares, ¿se obliga a bajar la basura un poco más mona y no en pijama?Qué va, qué va, para nada. Es verdad que me genera un poquito de tensión por ejemplo en vacaciones, pero no al ir al supermercado donde vas siempre, que ya te conocen. Pero en vacaciones me ha pasado varias veces que la gente se te acerca y te lo dice o gente que te escribe por redes que dice "te vi, estuve contigo en tal sitio, en tal hotel, pero no me quise acercar". Lo que me da un poquito más de pudor es que vean cómo te comportas más allá de la pantalla, por más que yo tenga un comportamiento absolutamente normal, pero es verdad que eso sí que me da un poquito más de pudor. Al final lo que pueden decir es "estaba ahí en la piscina hecha un cuadro con sus hijos" (risas) pero sí que me da un poquito más de de cosa. Pero bueno, normalidad absoluta, porque tengo una vida muy normal, no tengo nada que ocultar.Cuando se casó en 2015 se puso un vestido rosa, llegó en sidecar, un águila le llevó los anillos… hace suya la canción de ‘A mi manera’, ¿no?El águila se llama Bansán, es un águila Harris. Es propiedad de un amigo nuestro y la conocemos con nombre y apellidos. Me gusta mucho esa canción y de hecho sonó en la boda, era parte de lo que ahora llaman playlist los modernos. Pues a ver, yo me casé en el Alto Tajo. Yo te siento del Alto Tajo. Mi madre y mi suegra son del mismo pueblo. Una pequeña aldea del Alto Tajo. Y nos casamos allí, en el campo y quisimos hacer un poco la boda muy personal, muy nuestra, una boda sencillísima, 60 invitados, todos súper cercanos. El círculo muy cercano y todo gente que nosotros queríamos. O sea, esto de los padres invitan, no, en este caso invitaron los novios y compromisos cero y la verdad que fue una boda muy especial. Comimos migas, cabrito al horno... fue muy rural y lo disfrutamos muchísimo. Y si me volviera a casar me casaría exactamente igual.A veces no es fácil salirse de lo que los demás esperan de ti, pero es muy satisfactorio...Totalmente. Es verdad que yo soy como muy independiente. Tengo las cosas muy claras y soy consciente de que solo se vive una vez y que nunca sabes cuándo es el último día. Me pongo un poco trascendental, pero es que es así. Entonces yo no quiero arrepentirme de algo que los demás han elegido por mí, prefiero arrepentirme de que yo me equivoqué al tomar una decisión, pero que fue mi decisión.Ha pasado algún bache de salud en los últimos años, ¿te cambia la perspectiva de vida, te pone en tu sitio?Pues mira, yo he sido siempre bastante inmune a los problemas de salud, y tengo una muy buena salud. Salvo un accidente que tuve haciendo barranquismo y fue una cosa muy concreta, no tuve ningún susto de salud hasta el 14 de febrero de 2025, en el que una biopsia me detecta un tumor de mama. Y bueno, eso te pone en tu sitio.¿Cómo lo afrontó?Gracias a lo que me dijo mi doctor en la primera consulta que tuve con él, el doctor Javier Heras, que es el jefe de la unidad de Mama del Hospital Infanta Sofía de San Sebastián de los Reyes, que es donde a mí me han atendido. Me dijo: "lo importante eres tú". Cuando te detectan algo así es como que las piezas del puzle rompecabezas se te caen al suelo Y yo solo le hablaba de mis hijos, pensaba en el trabajo, pensaba en cuánto tiempo me iba a obligar a parar esto... Y él me dijo: "Lo importante eres tú, lo único importante eres tú, priorízate". Y eso me puso en mi sitio, porque es verdad que yo pensaba en todo menos en mí. Y él me dijo que para importante esto, la operación, que había que intervenir. Y después pues ya veremos lo que hay. Y bueno, afortunadamente salió todo bien. Es un tumor un poco especial, que te obliga a unas revisiones muy constantes pero para el que no he necesitado tratamiento. Es ponerte en tu lugar y ponerte en tu sitio y que la vida te marque realmente quién manda aquí, que es la vida y no somos nosotros. Me ha enseñado mucho.¿Cómo qué?He aprendido a vivir en la incertidumbre. Esto es algo que yo no controlaba y ahora sí. Aprendí que no llevamos nosotros siempre el volante. La gente es como muy de controlar, que es mi caso. Bueno, pues estas tomas de tierra a veces vienen bien.¿Cómo se encuentra ahora?Pues es un tumor que exige mucha vigilancia porque tiene una agresividad altísima, pero no hace metástasis y eso es muy bueno. Hay que revisarse. Esa es la lección aprendida.Conforme a los criterios deIsra ÁlvarezRedactor de Televisión y Cultura en '20minutos'Isra Álvarez es redactor especializado en 20MINUTOS desde 2005. Actualmente se especializa en Televisión, Cultura y Espectáculos, y ha trabajado en Actualidad y Última hora. Licenciado en Ciencias de la Comunicación en la CEU, es locutor y guionista, así como autor de blogs sobre realities, y miembro del jurado de los Premios Iris de la Prensa Especializada de la Academia de Televisión.
Lorena García, al frente de 'Espejo Público': "La actualidad nos ha demostrado desde hace varios veranos que no se va de vacaciones"
García vuelve a quedarse al frente de 'Espejo Público' durante las vacaciones de Susanna Griso, una época en la que no se levanta el pie del acelerador.








