Itzel del Valle

Ciudad de México / 13.07.2026 00:05:01

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Las armadoras que operan en Norteamérica están cambiando su estrategia de manufactura y desarrollo de productos entre México, Estados Unidos y Canadá para reducir el daño ya causado por los aranceles del presidente Donald Trump impuestos con la sección 232 de seguridad nacional estadunidense. Lejos de anticipar cierres de plantas o una salida de inversiones del país, representantes de la industria y especialistas afirmaron que los aranceles estadunidenses están acelerando la reasignación de proyectos de manufactura entre los tres países e incluso traerse de otros mercados como Asia, como China.La estrategia es que buscan producir más cerca del mercado de destino para reducir costos derivados de los gravámenes, sin romper la integración regional ni desplazar de México las cadenas de suministro.En entrevista con MILENIO, Juan Carlos Baker, especialista en comercio internacional y exsubsecretario de Comercio Exterior, explicó que los aranceles impuestos por Estados Unidos están obligando a las armadoras a replantear dónde fabricar sus vehículos y cómo reorganizar sus cadenas de suministro para cumplir con eventuales reglas de origen más estrictas y disminuir la dependencia de componentes provenientes de Asia, particularmente de China.“Las empresas tendrán que anticipar distintos escenarios: desde desarrollar nuevos proveedores locales con las certificaciones necesarias, hasta analizar la distribución de sus operaciones entre México y Estados Unidos para mantener competitividad ante eventuales cambios regulatorios", señaló.Esta reconfiguración también impactará la asignación de modelos entre las plantas de Norteamérica, especialmente en segmentos de alta demanda como SUV y camionetas, donde las armadoras buscarán producir más cerca de su principal mercado de consumo cuando resulte conveniente para reducir costos asociados al entorno comercial.