Producir autos en México para exportar a Estados Unidos como lo venía haciendo la industria durante décadas ya no es rentable. La imposición de aranceles de 25 por ciento bajo la sección 232 de seguridad nacional, por mandato del presidente Donald Trump, y el reforzamiento en el cumplimento de las reglas del T-MEC resta atractivo al ensamblado en el país, esto lo dicen líderes del sector. “La viabilidad económica de la producción doméstica de los productos que exportamos a Estados Unidos se pierde día con día, se está perdiendo ante la permanencia de los aranceles”, Rodrigo Centeno, presidente y director general de Nissan Mexicana.Esto generó que al menos 10 empresas como Toyota, Nissan y BYD, que producen o tienen planeado armar autos en México reconfiguren sus planes, pues aunque no están sacando sus operaciones en totalidad en el país, si tienen que modificar su estructura de manufactura no solo en la nación sino en todo el mundo. “Nosotros quisiéramos regresar al libre comercio... pero, siendo realistas, también hemos escuchado que esta medida no va a desaparecer; se puede ajustar, pero no va a desaparecer”, señaló el presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), Rogelio Garza.Toyota mueve producción a TexasEl caso más reciente es el de Toyota, pues la armadora japonesa anunció una inversión de 3 mil 600 millones de dólares para ampliar su complejo de San Antonio, Texas, donde instalará una nueva línea de ensamble que permitirá trasladar la producción de la pickup Tacoma que actualmente se fabrica en Baja California.