Un siniestro cada 43 segundos. Ese es el ritmo al que las aseguradoras atendieron los daños provocados por fenómenos meteorológicos en España durante 2024, según los datos de UNESPA. En total, 561,6 millones desembolsados para cubrir más de 721.000 percances, de ellos, los más costosos fueron los que afectaron a instalaciones industriales, con más de 40.700 expedientes climáticos tramitados e indemnizaciones superiores a los 161 millones.Con un tejido empresarial en el que las pequeñas empresas, con el 98% de representatividad según el Directorio Central de Empresas (DIRCE) del INE, el papel del seguro se ha convertido la clave para apoyar la pervivencia de los negocios y los pequeños empresarios y emprendedores; que, en paralelo, cada vez demandan una mayor personalización y adaptabilidad.

"Dada la estructura del tejido empresarial en España, los seguros multirriesgo están en origen diseñados para cubrir una amplia tipología de actividades", explica Jaime Blanco, director técnico de Daños Materiales y Robo de Helvetia Caser. "A partir de esa base, la modularidad de coberturas y la flexibilidad en las sumas aseguradas permiten configurar soluciones totalmente personalizadas, adaptadas a las necesidades específicas de cada empresa, incluyendo microempresas y autónomos", avanza.