Eva Ruiz Verde | Sevilla (EFE).- Los pacientes que participan en terapias e intervenciones asistidas, tanto en el ámbito físico como psicológico, pueden verse beneficiados por la participación en ellas de animales como perros, gatos o caballos, tanto que los responsables de las mismas aseguran que «ellos no curan, pero crean las condiciones para hacerlo más rápido».
Así lo indica a EFE Javier López-Cepero, psicólogo y profesor del Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológicos de la Universidad de Sevilla que esta semana ha impartido el curso «Vínculos que transforman: el impacto de los animales en nuestra salud y bienestar» en los Cursos de Verano de la Universidad Pablo de Olavide (UPO) en Carmona (Sevilla).
«Empezamos planteando qué supone para humanos y animales la convivencia y qué proporciona a unos y otros, y a partir de ahí buscamos qué se puede aprovechar para mejorar la intervención», explica el profesor, que destaca que «esto no significa que trabajar con animales sirva para cualquier cosa, pero se consiguen logros que con un enfoque más tradicional serían muy difíciles de abordar».
Los programas en los que participan abarcan desde los dirigidos a personas mayores -con y sin demencia- hasta menores con trastornos del espectro autista, pacientes con ansiedad, depresión o estrés postraumático, entre otras situaciones.






