La Alcaldía de Nueva York admitió que fue un error tramitar una reunión entre Ana María Archila y el embajador de Irán ante la ONU - crédito Jeenah Moon/ReutersEn medio del revuelo generado en Estados Unidos por el presunto encuentro que tendría una alta funcionaria de la Alcaldía de Nueva York con el gobierno iraní, pese a las fuertes enfrentas con el presidente Donald Trump, la administración local emitió su posición oficial.Según se conoció el domingo 12 de julio, la Alcaldía de Nueva York admitió que fue un “error” la tramitación de una reunión entre la colombiana Ana María Archila, comisionada de Asuntos Internacionales, y el embajador iraní ante la ONU. La situación provocó críticas del Departamento de Estado y llevó a la administración local a revisar sus protocolos para encuentros con diplomáticos extranjeros.PUBLICIDADEl hecho generó repercusión inmediata en Estados Unidos, dado el contexto de tensión creciente con Irán. En las últimas horas, ambos países protagonizaron una nueva escalada militar, con ataques y represalias que elevaron la sensibilidad política ante cualquier contacto entre funcionarios estadounidenses y representantes iraníes.La preocupación surgió cuando trascendió que la oficina de Archila había gestionado un encuentro con Amir Saeid Iravani, embajador de Irán ante Naciones Unidas. El alcalde Zohran Mamdani aseguró que no tenía conocimiento de la cita y explicó que la solicitud llegó como una petición externa, no impulsada por la propia oficina municipal. El caso de Ana María Archila desató críticas del Departamento de Estado y obligó a revisar los protocolos de la Alcaldía de Nueva York - crédito Ana María Archila/InstagramSegún Mamdani, “fue una solicitud que llegó a la Oficina de Asuntos Internacionales, no una que se originó allí”, y calificó el episodio como un error administrativo.PUBLICIDADLas autoridades federales respondieron sin demora. Desde el Departamento de Estado se calificó de “inconcebible” que un funcionario municipal considerara reunirse con el embajador iraní, al tiempo que se reconoció positivamente que la cita hubiera sido cancelada antes de concretarse.Entretanto, la oficina de la colombiana Ana María Archila recibió un llamado de atención interno, de acuerdo con The New York Times, aunque la funcionaria no ha hecho declaraciones públicas sobre el incidente. La misión iraní ante Naciones Unidas tampoco ha emitido comentarios oficiales.Ana María Archila, originaria de Bogotá, es comisionada de Asuntos Internacionales de Nueva York desde febrero de este año. Su papel consiste en actuar como enlace entre la ciudad, Naciones Unidas y el Departamento de Estado. PUBLICIDADEl Departamento de Estado calificó de inconcebible que un funcionario municipal evaluara reunirse con el embajador iraní y valoró que la cita fuera cancelada - crédito Ana María Archila/InstagramAntes de este cargo, desarrolló una carrera en organizaciones de defensa de inmigrantes y derechos laborales, como Make the Road New York y el Center for Popular Democracy, además de codirigir el Working Families Party.El alcalde Mamdani fue enfático al decir que el encuentro nunca se realizó y que el error se debió a una falla administrativa en el proceso de recepción de solicitudes. La administración se comprometió a revisar y reforzar los controles internos para autorizar futuros encuentros internacionales.La proyección nacional de Archila se consolidó en septiembre de 2018. Entonces increpó al senador Jeff Flake en un ascensor del Senado de Estados Unidos, poco antes de una votación decisiva sobre la nominación de Brett Kavanaugh a la Corte Suprema.PUBLICIDADArchila compitió en 2022 por la vicegobernación junto a Jumaane Williams. Recibió el respaldo público de Alexandria Ocasio-Cortez y terminó en segundo lugar en una primaria demócrata ganada por Antonio Delgado.Zohran Mamdani afirmó que la solicitud para la reunión con Amir Saeid Iravani llegó desde afuera y no se originó en la oficina municipal - crédito NYPD News/XEsa candidatura amplió su visibilidad dentro de las bases progresistas de la ciudad. En 2023 fue nombrada codirectora del Partido de las Familias Trabajadoras de Nueva York junto a la activista Jasmine Gripper, con lo que formalizó su peso dentro de ese espacio político.Archila también promovió campañas para visibilizar la situación de Puerto Rico tras el huracán María. Denunció la insuficiencia de la infraestructura estatal local, la inacción del Congreso de Estados Unidos y la presión de la deuda económica sobre la isla.PUBLICIDADSobre ese escenario, sostuvo: “Puerto Rico no está recibiendo asistencia receptiva del gobierno federal de Estados Unidos porque el Congreso no considera que la localidad esté dentro de sus deberes de representación”.