Neus NavarroValència 12/07/2026 11:16 Actualizado a 12/07/2026 11:27 No había regresado a Valencia desde antes de la dana de octubre de 2024 y Alejandro Sanz tenía la emoción, todavía, a flor de piel. El cantante actuó ayer -ante cerca de entre 25.000 y 30.000 espectadores, según el aforo del estadio Ciutat de València- en otra demostración de su tirón musical, llenando hasta la bandera el recinto valenciano. Allí, cuando el recital ya había cogido carrerilla y el público estaba más que cómodo, Sanz sacó a colación nuestra última tragedia. Y lo hizo visiblemente emocionado.Contó entonces como una seguidora le había mandado fotos de sus discos embarrados aquellos días de octubre y como esa fotografía la había puesto en su casa. Lo que no esperaba es que aquella mujer fuese una de las fans acérrimas apostadas en primera fila que, al escuchar su relato, se deshizo en lágrimas. Sanz la vio, la hizo subir al escenario, la abrazó y el público rompió en aplausos. Ella, vecina de Paiporta, zona cero de la dana, incrédula ante el gesto, dijo que solo era una de las muchas personas que perdieron discos suyos en aquellas inundaciones: “Yo tuve la suerte, él me dio ese subidón para seguir adelante”, dijo ante el cantante. Entre aplausos, enarbolando la Senyera, Alejandro Sanz se acordó también de los afectados por el incendio de Almería, de las víctimas de Venezuela... “Que sepan que no están solos, que los queremos, que les acompañamos y que hoy no me siento bien”, y entonces se arrancó para cantar una de las últimas canciones que, mano a mano con Grupo Frontera, forman el nuevo disco que ayer presentaba en València. Aunque del mismo cantó no muchas canciones, el “Bésame” que comparte con Shakira, “El vino de tu boca” o “Las guapas” -el hit de este último ¿Y ahora qué? en el que Sanz está, sin duda, en uno de sus mejores momentos-, porque el público había ido a jugar con un repertorio enriquecido durante más de 30 años de carrera con el que se permite hacer ya casi de todo. “Esta canción la cantaba yo en 1999 cuando murió mi abuelo y lloraba de la emoción”, se escuchaba entre el público cuando sonó “Mi soledad y yo”, un clásico que tiene ya 31 años. “Esto es caviar”, decía otro seguidor, emocionado con el “Lo ves” cantado casi a capella, canción de la misma época, la mejor de un artista consagrado al que sus fans siempre esperan. Porque ayer se mantuvieron inmóviles, aunque había presentado a su banda -una torre de Babel a la que siempre reverencia-, las luces se apagaban y el adiós había sonado ya. Sin el “Corazón Partío” no hay cierre que valga, pensaron todos y todas, sobre todo todas, porque eran mayoría de mujeres las que ayer corearon con el alma, y la afonía de este domingo esperándolas en la esquina, su canción más especial. Ahí sí que se vieron los castillos de fuegos artificiales, el confeti de colores y las carcasas para despedirse de Valencia, que aún bailó todo lo que pudo al ritmo de una nueva versión del “Viviendo deprisa”. Otra canción noventera imprescindible para quienes ayer fueron a escuchar a Alejandro Sanz y, por encima de todo, a cantarlo todo con él. Redactora en la Comunidad Valenciana. Escribe de actualidad empresarial y sociedad. Ha trabajado en VIA Empresa y Canal 9, y fue becaria en Las Provincias. Es licenciada en Periodismo y Comunicación y tiene un Máster en Periodismo Digital
Alejandro Sanz, en concierto, se conmueve con la dana de Valencia: “No están solos”
No había regresado a Valencia desde antes de la dana de octubre de 2024 y Alejandro Sanz tenía la emoción, todavía, a flor de piel. El cantante actuó ayer -ante más de 22.000 personas, según el aforo del estadio Ciutat de València- en otra demostración de su tirón musical, llenando hasta la bandera el recinto. Allí, cuando el recital ya había cogido carrerilla y el público estaba más que cómodo, Sanz sacó a colación nuestra última tragedia. Y lo hizo visiblemente emocionado.







