La escena de un siniestro de tránsito se cierra y es el momento en el que el equipo aparece. Los agentes usan un traje negro con cintas reflectivas y tienen el identificativo de la Oficina de Investigación de Accidentes de Tránsito (OIAT).Los especialistas llegan casi de forma inmediata y, asimismo, se retiran una vez que cumplen sus funciones en el sitio.Regularmente, cuando ocurre un accidente de tránsito con personas heridas o fallecidas en Guayaquil, un equipo de la OIAT llega al lugar, analiza la escena y recopila la información que luego servirá para una investigación judicial.PublicidadLos grupos de trabajo están distribuidos por sectores en el Puerto Principal y acogen el nombre de satélites. Cada uno de los equipos opera de forma permanente.El mayor Jonathan Rodríguez, jefe del satélite centro de la OIAT, que abarca todo el casco céntrico de la urbe, explicó que la activación de los peritos es inmediata una vez que el ECU911 reporta un siniestro con víctimas.Esta oficina tiene la facultad de realizar las investigaciones porque así lo establece la Ley de Transporte. PublicidadPublicidad“Apenas se tiene conocimiento de que hay personas heridas o fallecidas, se nos activa. Nosotros también tenemos un tiempo de respuesta que es un promedio de dos a tres minutos para asistir al accidente de tránsito”, señaló.Trabajo de campo e investigación forenseLa labor de los peritos comienza en el mismo sitio del siniestro. Allí fijan huellas, toman fotografías, realizan mediciones y recogen cualquier indicio que permita reconstruir lo ocurrido.Posteriormente, la información es complementada con entrevistas a conductores y testigos, inspecciones de vehículos y análisis técnicos que terminan en un informe entregado a la Fiscalía.“Recabamos datos, fijamos huellas, fijamos todo tipo de rastro que deje indicios y presentamos nuestros informes a Fiscalía”, indicó Rodríguez.La estructura y capacidad operativaLa OIAT cuenta con cuatro satélites distribuidos en Guayaquil: norte, sur, este y centro. Cada uno dispone de aproximadamente quince peritos acreditados por el Consejo de la Judicatura, quienes trabajan en turnos.En total, la ciudad dispone de cerca de 60 investigadores especializados. Solo el satélite centro procesa alrededor de 100 diligencias mensuales que terminan en investigaciones para Fiscalía y unas 150 actuaciones relacionadas con siniestros de tránsito. PublicidadLa muestra más reciente y visible del trabajo de esta oficina ocurrió en la calle Pedro Carbo y Colón. El hecho involucró a una unidad del sistema Metrovía y varios vehículos particulares.Los agentes acudieron a la escena y recabaron los indicios correspondientes para la elaboración de sus informes.Casos como ese, por ejemplo, forman parte de las cinco actuaciones o trabajos diarios a los que se desplazan los peritos.El trabajo de campo suele tomar entre 20 y 25 minutos, aunque los casos complejos pueden extenderse durante varias horas. Sin embargo, la elaboración del informe definitivo demanda mucho más tiempo.Rodríguez explicó que el más rápido puede salir en quince días, mientras que casos más complejos pueden tomar hasta cuatro meses porque depende de la información que se logre obtener y de los requerimientos de Fiscalía.Causas comunes de siniestros y vulnerabilidad vialEntre las principales causas de los siniestros que investigan aparece la desatención al volante. De acuerdo con las estadísticas que maneja la unidad, el uso del teléfono celular es uno de los factores más recurrentes.“La causa más frecuente es la desatención. En lo principal es el uso del celular. Muchas veces, cuando entrevistamos a los conductores, terminan reconociendo que estaban atendiendo una llamada o distraídos”, afirmó el oficial de la OIAT.En el centro de Guayaquil, los peatones figuran entre los actores viales más vulnerables. Según Rodríguez, los atropellamientos representan cerca del 25 % de los casos que investiga su satélite.Tecnología y herramientas de investigaciónPara realizar su trabajo, los investigadores utilizan drones, cámaras digitales, odómetros para mediciones, equipos de fijación y herramientas para preservar evidencias en la escena. Una de las técnicas más visibles es el uso de pintura en aerosol para marcar posiciones finales de personas, vehículos y rastros dejados por el impacto.Rodríguez también hizo un llamado a los ciudadanos para que respeten los perímetros de seguridad durante la atención de los siniestros.Aunque las personas no estén obligadas a rendir una versión si no lo desean, se pide evitar el ingreso a las áreas aisladas por los investigadores.“Lo que más pedimos es que no se metan a la escena. Muchas veces, al acercarse por curiosidad, patean o mueven indicios que para nosotros son importantes porque nos permiten determinar velocidades, trayectorias y la dinámica del accidente”, manifestó.Una vez concluida la investigación, los peritos entregan sus conclusiones a la Fiscalía y posteriormente pueden ser convocados a audiencias para sustentar técnicamente sus informes. La decisión final sobre responsabilidades corresponde a los administradores de justicia.“Nosotros le decimos al fiscal, basado en todo lo investigado, quién consideramos que es el responsable y cuál fue la causa del accidente. Luego, es el administrador de justicia quien toma la decisión correspondiente”, puntualizó.