Dos goles de un excepcional Jude Bellingham despertaron anoche a Noruega del sueño en el que ha vivido los últimos 30 días, en los que ha firmado su mejor participación en una Copa del Mundo, que terminó ayer con un sólido partido en el que sometió a Inglaterra durante varios tramos. Los Three Lions invalidaron a la bestia vikinga, el goleador Erling Haaland, pero se les complicó un encuentro que comenzaron perdiendo, con un golazo de Andreas Schjelderup, y no pudieron remontar hasta la prórroga.En un ambiente sofocante en Miami, con gran humedad y temperaturas que rozaron los 40 grados, la selección de Thomas Tuchel ganó el ticket a semifinales por cuarta vez en su historia, un hito que lograron por última vez en el Mundial de Rusia (2018), donde perdieron frente a Croacia. Se enfrentarán a Argentina tras su victoria contra Suiza y, si ganan, se acercarán al sueño de su segunda Copa del Mundo, que lleva resistiéndoseles desde 1966, cuando ganaron siendo anfitriones.Inglaterra alcanza las semifinales por cuarta vez en su historia y se enfrentará a ArgentinaLos británicos entraron al partido ejerciendo un gran dominio, con una posesión del 68% en el primer tiempo, aunque sus movimientos fueron lentos y sus pases llevaban poca intención. Noruega planteó el bloque bajo que ha utilizado en los partidos contra rivales fuertes en este Mundial y, aunque resistió ante las tímidas agresiones inglesas, apenas logró conectar con Haaland, más allá de dos cabezazos.Los nórdicos se encontraron con un impresionante gol en el minuto 36, de la mano de un inspirado Schjelderup. El joven extremo del Benfica cruzó el balón con potencia en un tiro con el exterior desde banda izquierda, con poco ángulo, que dio al poste derecho y entró, imparable para Jordan Pickford. De nada sirvieron las protestas de los ingleses, que reclamaban una falta previa sobre Harry Kane en el círculo central.Inglaterra respondió en el momento más importante, justo antes del descanso, diez minutos después de recibir un golpe anímico que había dejado a los de Tuchel cabizbajos. Un centro raso del culer Anthony Gordon desde la izquierda alcanzó al merengue Bellingham, que se lució sobrepasando a dos defensas con tres toques por el carril izquierdo del área y cruzó su remate por abajo, directo hacia la red lateral de Nyland. El gol también tuvo polémica, pues los noruegos reclamaron que el balón había tocado el cable que aguanta la cámara aérea del estadio en el despeje previo de su portero. La FIFA ha argumentado tras el partido que el sensor del balón “no mostró ningún pico en el 'latido del balón' cuando estaba en el aire, y por lo tanto no hay evidencia de que tocara el cable aéreo y cambiara el movimiento del balón”.Lee tambiénInmediatamente después del empate, Inglaterra pudo darle la vuelta al marcador con un disparo a gol de Kane desde el área pequeña, que fue anulado por fuera de juego. Ya en el segundo tiempo, Noruega también rozó la victoria con un gol de Heggem de córner, que también fue anulado por el VAR al revisar el árbitro y comprobar que Haaland había empujado al inglés Elliot Anderson dentro del área.Noruega se fue creciendo con los minutos y fue claramente superior en la segunda parte, con ocasiones de gol más claras que Inglaterra gracias a las piernas frescas del revulsivo Oscar Bobb y causando pánico en su defensa en cada córner, incluido un cabezazo al palo de Moller Wolfe.El encuentro se alargó hasta la prórroga, donde Inglaterra salió intensa al campo y firmó sus mejores minutos. En el minuto 3 del alargue, Rogers lanzó un disparo potente desde fuera del área, que Nyland paró pero no pudo despejar, y Bellingham fue rápido al rebote, marcando con un disparo a placer. El centrocampista inglés ya fue clave en la victoria frente a México, donde marcó un doblete en dos minutos, que permitieron a los ingleses clasificarse por la mínima (2-3).Bellingham supera a Kane y entra en la lista de máximos goleadores, con seis tantos en la Copa del MundoCon el doblete de anoche, Bellingham se sitúa entre los máximos goleadores, con seis tantos en el Mundial, uno más que la estrella Harry Kane. Anoche, el delantero del Bayern de Munich libró un esperado duelo con Haaland (autor de siete goles), pero ninguno de los dos fue capaz de anotar. Impotente, el punta del Manchester City terminó siendo sustituido en la prórroga y se sentó en el banquillo con una cara amarga.Por su parte, Gordon, el nuevo fichaje del FC Barcelona, brilló en una de sus mejores cualidades, la presión intensa a la defensa rival, que tuvo dificultades para dar salida al balón y se vio obligada repetidamente a despejar con balones largos. El extremo izquierdo comenzó el Mundial cuestionado, pero ha ido creciendo con el paso de los partidos. Tras una destacada actuación frente a República Democrática del Congo, con dos asistencias de gol, y otro buen partido ante México, anoche aportó gran velocidad a la banda, regateó en varias ocasiones al lateral noruego Ryerson y habilitó a Kane en situaciones de superioridad.A pesar de su derrota, los miles de aficionados noruegos que tiñeron de rojo secciones enteras del Hard Rock Stadium de Miami no dejaron de animar en todo el partido con su icónica celebración vikinga, que hicieron ayer por última vez al terminar el encuentro. Para su selección, alcanzar los cuartos de final ya es un premio, y más con una actuación tan sólida como la de anoche, en la que estuvieron cerca de la victoria. Esta es tan solo su cuarta participación en la Copa del Mundo y hay que retroceder 28 años, hasta Francia 1998, para encontrar la última vez que formaron parte de la mayor competición deportiva.
Inglaterra remonta en la prórroga y pone fin a la gesta histórica de Noruega
Los de Thomas Tuchel invalidan a Haaland y logran una sufrida victoria con doblete de Bellingham










