La nueva campaña de excavaciones en la Cueva Negra del Estrecho del Río Quípar, en Caravaca de la Cruz (Murcia), ha comenzado con un hallazgo de gran interés. En los primeros días de trabajo, los investigadores han localizado un hueso maxilar perteneciente a una especie de oso extinguida que formó parte de la fauna que habitó el sureste de la península ibérica durante el Pleistoceno Inferior, hace entre 900.000 y 800.000 años.
El descubrimiento se ha producido en uno de los yacimientos paleolíticos más relevantes de Europa para el estudio de los primeros pobladores del continente. La campaña supone además el regreso de las excavaciones tras dos años de interrupción y reúne a un equipo de doce investigadores que trabajará durante las próximas semanas en la cueva.
Un yacimiento clave para entender los primeros pobladores de la península
La campaña está dirigida por el profesor emérito de la Universidad de Murcia Michael-John Walker, el arqueólogo Mariano Vicente López Martínez y la investigadora María Haber Uriarte. El principal objetivo es ampliar la excavación de las áreas más profundas de la cueva, donde se concentran abundantes restos de grandes mamíferos extinguidos que pueden aportar nueva información sobre los ecosistemas que existieron en esa zona de la península hace casi un millón de años.








