La victoria de Inglaterra sobre Noruega en los cuartos de final ha quedado envuelta en la polémica arbitral. Esto debido a que el primer gol británico no debió subir al marcador, ya que el balón impactó previamente en el cable de una de las cámaras de transmisión. Conoce qué debió marcar el árbitro.La jugada en cuestión se produjo al minuto 45+2, del primer tiempo. El portero nórdico, Ørjan Nyland, realizó un despeje de meta. Sin embargo, el balón se elevó tanto que chocó contra uno de los tensores de "La Araña", la cámara aérea que sigue las acciones desde lo alto del estadio, cambiando su trayectoria original.Te puede interesar: Bellingham le da el pase a Inglaterra y espera a Argentina o Suiza en semifinales
El error estuvo en que el árbitro central, Clément Turpin, no detuvo las acciones y la pelota cayó en el mediocampo, donde estaba el inglés Declan Rice. Luego, a partir de ahí, se gestó la descolgada que, 15 segundos más tarde, terminó en el gol de Jude Bellingham. Dicha anotación significó el 1-1 que, a la postre, mandó el encuentro al tiempo extra, donde los Tres Leones terminaron imponiéndose por 2-1.De acuerdo con la Regla 8, apartado 2, de las Reglas de Juego de la International Football Association Board (IFAB), las mismas que utiliza la FIFA, la anotación no debió contar. De hecho, lo que tuvo que hacer el árbitro fue señalar un bote a tierra."El balón deberá tocar el suelo en el lugar en el que se encontraba cuando se detuvo el juego, a menos que hubiera impactado en un árbitro o en un agente externo, en cuyo caso se dejará caer en el lugar en el que se produjo la interferencia o el contacto", explica el reglamento.En este caso, la cámara y sus extensiones se consideran un agente externo, ya que no forman parte de la cancha, a diferencia de los postes de la portería o los banderines de tiro de esquina.Asimismo, el reglamento establece entre los protocolos del VAR que todos los goles deberán ser revisados antes de reanudar el juego. Por esta razón, si el silbante central no se percató del impacto en el momento, los jueces encargados del videoarbitraje debieron llamarlo para avisarle de la situación y anular el tanto bajo el argumento de que el balón dejó de estar en juego antes del gol.Aun así, con la historia ya escrita, Inglaterra avanzó a las semifinales de la Copa del Mundo de Norteamérica 2026. Sin embargo, quedará para la posteridad esta situación poco común que generó controversia en su victoria sobre los Vikingos.












