El terremoto de Venezuela, la borrasca Kristin en Portugal, la dana de Valencia... los eventos catastróficos ocurren desde hace siglos pero la emergencia climática ha disparado su frecuencia. Las empresas de reaseguros –que responden a estos fenómenos frente a los grupos aseguradores– tienen ante sí un gran desafío de negocio.En el caso de Swiss Re, el cambio climático no es visto en ningún caso como una amenaza, sino como una gran oportunidad de negocio. “No vamos a dejar de cubrir eventos catastróficos por más que aumente su recurrencia. Es más, con la dana de Valencia, ha aumentado la concienciación sobre la importancia de tener contratado un seguro para proteger el domicilio o el coche”, comenta Hernán Fatone, presidente en España y Portugal del grupo suizo. Por eso, el directivo quiere dejar claro que no abandonará el barco a pesar de que la rentabilidad se pueda ver afectada en un futuro lejano. En todo caso, Fatone reclama una actuación conjunta entre los distintos agentes implicados en una catástrofe. “Es necesario hacer una llamada a todas las instituciones con el objetivo de fomentar, por ejemplo, la construcción de viviendas más resistentes a las adversidades del clima”, reconoce.En el caso de Swiss Re, Fatone comenta que la firma lleva años invirtiendo en tecnología de predicción de riesgos y colaborando muy de cerca con grupos aseguradores. En España, el grupo tiene como clientes a la gran mayoría de firmas aseguradoras y entidades bancarias que operan en el sector.Sin embargo, este país es singular porque existe el Consorcio de Compensación de Seguros, una institución ausente en otros países europeos. Su objetivo es cubrir la mayoría de catástrofes climáticas mediante pequeñas aportaciones de los asegurados a través del pago habitual de su prima. Es por este motivo, comenta Fatone, que en el caso de la dana de Valencia, Swiss Re apenas tuvo que afrontar ningún desembolso: “el 90% de los daños fueron cubiertos por el Consorcio y no por los grupos aseguradores frente a los cuales nosotros respondemos”, apunta.España es un país atractivo a pesar de la existencia del Consorcio de Compen-sación de SegurosA causa de la existencia de esta institución, Fatone reconoce que tiene menos oportunidad de negocio en España respecto a otros países europeos como Italia, Francia o Portugal. “Al mismo tiempo, también existe menos riesgo, de manera que una cosa compensa la otra. De todos modos, llevamos años intentando colaborar con el Consorcio pero de momento no hay ningún avance”, añade.En todo caso, el directivo indica que España es un país estratégico para Swiss Re. La firma aterrizó en España en el 1955 con la apertura de una sede en Madrid, donde en la actualidad trabajan alrededor de 400 personas. El grupo cuenta allí con unas oficinas corporativas y un hub tecnológico de ciberseguridad que abrió sus puertas hace tres años y que presta servicios a escala global. “Fue una apuesta decidida por el mercado español, ya que solo existen dos hubs tecnológicos similares en India y Eslovaquia”, subraya Fatone, que lidera la empresa en la Península Ibérica desde otoño del año pasado.La firma llama a una apuesta colectiva para afrontar los desastres naturalesLa compañía presta servicios de reaseguro de daños (en bienes como edificios, infraestructuras o negocios) y de responsabilidad civil. En menor medida, también ofrece reaseguros en el ramo de vida y salud así como servicios de consultoría y asesoramiento de predicción de riesgos. “En el 2025, facturamos en España alrededor de 400 millones de euros en primas aseguradas, registrando un crecimiento de más del 4%, en línea con los años anteriores”, indica el directivo, quien añade que en seguros de daños y responsabilidad civil tiene una cuota de mercado del 13%.Este ejercicio, el ritmo de crecimiento será el mismo o algo inferior, debido a la coyuntura geopolítica. De todos modos, Fatone apunta que en España siguen existiendo oportunidades de crecimiento en todos los segmentos de negocio. A pesar de la existencia del Consorcio de Compensación de Seguros, Swiss Re apuesta fuertemente en la cobertura de los llamados “riesgos secundarios” (frente a los primarios, que son las catástrofes). Es el caso de los cada vez más frecuentes incendios forestales o los episodios de granizo o inundaciones.La compañía facturó 400 millones de euros en primas aseguradas en el mercado españolFatone explica que el valor diferencial de Swiss Re es, en primer lugar, la experiencia acumulada de más de un siglo en el sector, y en segundo, un valor añadido en la prestación del servicio: “no somos los más baratos del mercado”, reconoce. En todo caso, el directivo señala que ahora el sector del reaseguro se encuentra en un momento de “ciclo blando”, es decir, de primas a precios bajos y mucha oferta en el mercado. “Todas las firmas del sector hemos sido capaces de ser más eficientes”, reconoce.De hecho, el grupo cerró el año pasado con un beneficio récord de 4.800 millones de dólares (unos 4.200 millones de euros), lo que supone un incremento interanual del 47%. Los ingresos se situaron en 43.136 millones de dólares, unos 37.000 millones de euros, un 5% menos.Redactora en la sección de Economía desde el 2015. También estuvo en la sección de Internacional. Graduada en Periodismo y Derecho por la UPF. Hoy escribe de economía digital y empresas en crisis
Swiss Re ante el desafío del cambio climático
Ante el aumento de catástrofes, la reaseguradora apuesta por tecnología de predicción de riesgos







