NoticiaAtardecer en Cartagena en medio de la más fuerte ola de calor de los últimos tiempos. Foto: John Montaño/ EL TIEMPOPERIODISTA11.07.2026 17:01 Actualizado: 11.07.2026 17:01

Manuel Cruz Jurado, un español que lleva doce años residiendo en Valledupar, ha encontrado en el balcón de su casa un refugio improvisado contra el calor sofocante que azota la ciudad.Con temperaturas que esta semana han rozado los cuarenta grados, cada noche, arrastra un colchón inflable hasta el balcón con la esperanza de que el aire circule y le dé un respiro frente al calor que se acumula en las paredes.“En Sevilla (España), mi tierra natal, también sufrimos veranos intensos, pero lo de aquí es distinto: el calor no da tregua ni de día ni de noche. En Valledupar parece que el verano se instaló de manera permanente, como si los 365 días del año estuvieran arropados por una sola estación. Esto es desesperante porque la sensación es de encierro”, comenta el hombre. LEA TAMBIÉN Río Guatapurí en Valledupar Foto:Archivo particularNo es el único que busca estrategias desesperadas. Fanny Cecilia Mejía, residente del barrio Siete de Agosto de la capital del Cesar, confiesa que, para poder dormir, coloca tres abanicos frente a su cama, distribuidos en los puntos claves de su dormitorio para combatir la temperatura. Y en las tardes, cuando el sol se ensaña sobre los techos de teja de su vivienda, recurre a un atomizador con agua que coloca frente al ventilador, creando una corriente húmeda que le permite resistir.“Incluso, cuando esto no funciona, humedezco una toalla con agua fría y me la coloco en el cuerpo para que la brisa del abanico no se sienta caliente, sino refrescante. Pero, debo humedecerla con frecuencia porque el calor la seca rápidamente”, explica la mujer. LEA TAMBIÉN Valledupar Foto:Archivo particularEn las calles de la hidalga Valledupar, la escena es repetitiva: hombres y mujeres se abanican con cartones improvisados, abanicos de recarga o pequeños ventiladores de batería que se han vuelto indispensables en esta temporada. Otros optan por gorras, sombreros, cabellos recogidos, sombrillas, para crear un aire refrescante en medio del sol inclemente.En la emblemática Plaza Alfonso López, pintoresca zona turística de la ciudad, también se refleja el impacto de la ola de calor. Los árboles que antes ofrecían sombra generosa hoy parecen insuficientes frente a las máximas temperaturas. Los transeúntes de este sector, buscan refugio bajo las ramas del tradicional ‘palo de mango’, y, desde este lugar, divisan la escultura ‘La Revolución en Marcha’, que parece derretirse bajo el sol inclemente que la cobija. LEA TAMBIÉN En estos días de sofocación, la moda también se ha adaptado a la temperatura: los shorts cortos, camisetas ligeras, vestidos frescos y pantalones cortos dominan las principales zonas céntricas.En medio del calor, los únicos que parecen beneficiarse son los vendedores de cholado o tradicionales ‘raspaos’. En sus carros móviles ofrecen vasos rebosantes de hielo picado, endulzados con sabores de cola y acompañados de frutas como tamarindo y limón, recubiertos de leche condensada que merman la sensación de sofoco.El agua del río Guatapurí, principal afluente de Valledupar, también se convierte en bálsamo para contrarrestar las máximas temperaturas. Los fines de semana, los bañistas se concentran en los alrededores del Balneario Hurtado para disfrutar del frescor de los árboles que bordean el lugar y del agua fría que corre por su caudal. LEA TAMBIÉN Altas temperaturas incrementan los riesgos de deshidratación y golpes de calorLa ausencia de vientos alisios elevó la sensación térmica hasta los 40 °C en varias ciudades. Foto:GUILLO GONZALEZ/ KRONOSLa ola de calor también golpea a los más vulnerables: los animales de la calle. Perros y gatos buscan desesperadamente charcos o recipientes con agua, pero pocos encuentran esas fuentes de alivio.“Se les ve cansados, respirando con dificultad, buscando agua y comida. Yo suelo colocarles un tarro con agua y también con alimentos en las afueras de mi terraza”, dice una habitante del barrio Los Fundadores de Valledupar.La Secretaría de Salud Municipal ha advertido que las altas temperaturas incrementan los riesgos de deshidratación, golpes de calor y enfermedades respiratorias. LEA TAMBIÉN Los grupos más vulnerables de esta población, son los adultos mayores, niños y niñas menores de cuatro años, mujeres embarazadas, personas obesas, pacientes con enfermedades crónicas, al igual que las que presentan alguna discapacidad.En este mismo contexto, la sectorial destacó que el calor puede desencadenar síntomas como mareos y náuseas, calambres, aumento de la temperatura corporal, piel enrojecida, caliente y seca, pulso acelerado y fuerte.Los síntomas se extienden al dolor de cabeza, deshidratación, presión arterial baja, desmayos y agotamiento.“Estamos recomendando a la población hidratarse constantemente, evitar la exposición prolongada al sol y cuidar especialmente a niños y adultos mayores”, detalló Jaide Medina Calderón, Secretaria local de Salud. LEA TAMBIÉN Cartagena alcanzó una sensación térmica llegó a 40 °C esta semanaAtardecer en las Playas de Cartagena Foto:John Montaño / EL TIEMPOLa Ciudad Heroica enfrentó en las últimas horas una jornada desafiante. La combinación de temperaturas elevadas, una humedad asfixiante y el anuncio de precipitaciones obligaron a residentes y turistas a extremar las precauciones.Según los últimos reportes meteorológicos, el aire en la capital de Bolívar se sintió mucho más pesado de lo que marcan los termómetros, alcanzando niveles de calor extremo.Si bien la temperatura máxima registró indicadores de 32 y 33 °C, la elevada carga de humedad en el ambiente disparó la sensación térmica hasta los 40 °C.El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) mantiene alertas rojas y naranjas para la región Caribe, advirtiendo sobre condiciones atmosféricas que superan los umbrales históricos y que no tienen visos de ceder en los próximos días.Declaramos la calamidad pública porque ya comenzamos a evidenciar disminución en las fuentes hídricas y porque los reportes meteorológicos confirman la consolidación del fenómeno de El NiñoDarío LineroDirector de la Oficina para la Gestión del Riesgo del Distrito de Santa Marta.Alerta hospitalaria en BarranquillaMantenerse hidratado es una de las recomendaciones de las autoridades en salud. Foto:Archivo EL TIEMPOEn Barranquilla, La secretaria salud del Distrito sostiene que las horas del día que pueden resultar letales están entre las 10:00 a.m. y las 3:00 p.m., franja en la que la exposición al sol puede ser letal para las poblaciones vulnerables.La Oficina de Gestión del Riesgo de la arenosa ha pedido a la ciudadanía evitar todo tipo de quemas, de basura, escombros o vegetación seca, y abstenerse de arrojar colillas o fósforos en espacios abiertos. Una chispa, en este momento, puede tener consecuencias devastadoras. LEA TAMBIÉN Hospitales bajo presiónLas altas temperaturas obligan a los barranquilleros a sacar las sambrillas. Foto:Archivo EL TIEMPOEl sistema de salud del Distrito de Barranquilla enfrenta los efectos directos del calor extremo, deshidratación, insolación y golpe de calor, que afectan con especial brutalidad a los menores de cinco años, las mujeres gestantes y los adultos mayores.Ante las inclemencias del clima, Santa Marta fue la primera ciudad del país en declarar la calamidad pública, luego de que los termómetros registraran temperaturas de hasta 37,2 grados centígrados y una sensación térmica que viene marcando desde hace 3 semanas los 45 grados, debido a la combinación de humedad, radiación solar y ausencia de lluvias. LEA TAMBIÉN Playas de Santa Marta iniciaron el año así Foto:Archivo particular“Declaramos la calamidad pública porque ya comenzamos a evidenciar disminución en las fuentes hídricas y porque los reportes meteorológicos confirman la consolidación del fenómeno de El Niño”, había señalado Darío Linero, director de la Oficina para la Gestión del Riesgo del Distrito de Santa Marta.En varios sectores de la ciudad el suministro de agua comenzó a disminuir, los ríos muestran reducciones sensibles en sus caudales y las temperaturas han alcanzado niveles que empiezan a impactar directamente la salud de la población. Las autoridades advierten que lo que hoy parece una temporada de calor intensa podría convertirse en una crisis ambiental, sanitaria y social durante el segundo semestre del año.“Declaramos la calamidad pública porque ya comenzamos a evidenciar disminución en las fuentes hídricas y porque los reportes meteorológicos confirman la consolidación del fenómeno de El Niño”, explicó el funcionario. LEA TAMBIÉN Playas de Santa Marta Foto:Roger UrielesLa principal preocupación de los organismos técnicos está concentrada en la disponibilidad del recurso hídrico.Santa Marta depende en gran medida de los caudales que nacen en la Sierra Nevada y que abastecen su débil sistema de captación. Sin embargo, la disminución de lluvias ya comienza a reflejarse en las fuentes que alimentan a la ciudad.Además, te invitamos a ver: Documental de la periodista Jineth Bedoya. Foto:Redacción Caribe Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.