Antes de entrar en los detalles, vale la pena poner el tema en contexto, sobre todo para quienes viven y consumen servicios todos los días en la ciudad de Nueva York: contratar un plan de streaming desde el celular en el metro rumbo a Queens, inscribirse al gimnasio en Jackson Heights o activar un servicio digital mientras haces fila en una bodega del Bronx suele tomar unos segundos. Sin embargo, cuando llega el momento de cancelar, la experiencia puede ser completamente diferente: páginas escondidas, menús confusos, chats que nunca responden, llamadas larguísimas y, en muchos casos, cargos que siguen llegando mes tras mes aunque ya no uses el servicio. A eso se suman los llamados “cargos ocultos”, tarifas que aparecen recién al final de una compra online, en la reserva de un hotel o al pedir comida a domicilio, y que elevan el precio que finalmente termina pagando el cliente, algo especialmente sensible para familias latinas que tienen que estirar cada dólar para cubrir renta, mercado y transporte.Ahora, la administración del alcalde Zohran Kwame Mamdani busca cambiar ese escenario con un paquete de medidas que apunta directamente contra las llamadas subscription traps (trampas de suscripción) y las junk fees (cargos ocultos). La iniciativa, anunciada junto con el New York City Department of Consumer and Worker Protection (DCWP), promete reforzar los derechos de millones de consumidores en la ciudad y obligará a las empresas a ofrecer procesos de cancelación mucho más sencillos y transparentes.LA NUEVA REGLA OBLIGARÁ A LAS EMPRESAS A FACILITAR LA CANCELACIÓN DE SUSCRIPCIONESLa medida más llamativa es la aprobación definitiva de la regla “Click to Cancel”, que entrará en vigor el 1 de octubre de 2026 y convertirá a Nueva York en el primer municipio del país en exigir que cancelar una suscripción sea tan sencillo como contratarla.En términos simples, si una empresa permite registrarse con apenas unos clics, también deberá ofrecer un mecanismo igual de rápido para poner fin al servicio. La intención es eliminar las barreras que muchas compañías utilizan para desalentar las cancelaciones, como formularios interminables, llamadas telefónicas obligatorias o procesos difíciles de encontrar.Según las estimaciones del Roosevelt Institute, esta regla podría generar un ahorro anual de entre 21,5 y 162,5 millones de dólares para los consumidores de la ciudad.Así funcionará la regla “Click to Cancel”:AspectoLo que establece la nueva normaEntrada en vigor1 de octubre de 2026A quién aplicaSuscripciones con renovación automática y servicios continuosObligación principalPermitir una cancelación sencilla y transparenteInformación obligatoriaExplicar claramente los términos de la suscripciónSancionesDesde 525 dólares por infracción, además de compensación al consumidorTAMBIÉN HABRÁ UN MAYOR CONTROL SOBRE LOS CARGOS OCULTOSLa administración de Mamdani no se limitó a las suscripciones. También presentó una propuesta normativa para combatir los llamados junk fees, esos cobros obligatorios que aparecen cuando el consumidor ya está prácticamente decidido a realizar la compra, por ejemplo, en reservas de hoteles, entradas a eventos o servicios digitales.La regla obligará a que las empresas anuncien desde el inicio el precio completo del producto o servicio, incluyendo todos los cargos obligatorios. Además, no podrán presentar tarifas de procesamiento, cargos por servicio u otros conceptos sin explicar claramente qué cubren.De aprobarse definitivamente, las compañías que incumplan también enfrentarán multas civiles desde 525 dólares por cada infracción, además de tener que devolver el dinero a los consumidores afectados.¿QUÉ CAMBIARÁ CON LA PROPUESTA SOBRE CARGOS OCULTOS?El precio anunciado deberá incluir todos los cargos obligatorios.Las empresas no podrán ocultar tarifas hasta el momento del pago.Cada cargo adicional deberá estar claramente identificado.Se exigirá explicar el motivo de cada tarifa.Habrá restitución para los consumidores perjudicados y sanciones económicas para las empresas que incumplan.La propuesta fue publicada oficialmente el 8 de julio y ahora pasará por un período de comentarios públicos antes de la audiencia prevista para el 7 de agosto.¿POR QUÉ ESTAS MEDIDAS SON IMPORTANTES?De acuerdo con Consumer Reports, los cargos ocultos representan un gasto promedio de 3.200 dólares al año para una familia de cuatro integrantes. La administración municipal considera que estas prácticas afectan directamente el costo de vida y reducen el poder adquisitivo de los hogares, algo que se siente con fuerza en comunidades inmigrantes e hispanas que ya lidian con rentas altas, transporte, envío de remesas y cuidado de familiares.Por ello, el alcalde Zohran Kwame Mamdani sostuvo que las empresas han construido parte de su modelo de negocio dificultando que los consumidores conserven su dinero.“Si puedes suscribirte con un solo clic, también debes poder cancelar con un solo clic”, afirmó el alcalde al presentar las nuevas medidas.La vicealcaldesa para Justicia Económica, Julie Su, señaló que las familias no solo pierden dinero con estas prácticas, sino también tiempo.“Cada dólar perdido por una tarifa oculta o una suscripción que no pudieron cancelar es un dólar que pudo destinarse al alquiler, los alimentos o el cuidado de los hijos. Y el tiempo invertido intentando cancelar también es tiempo robado”, explicó.Por su parte, el comisionado del Department of Consumer and Worker Protection, Samuel A.A. Levine, aseguró que las nuevas reglas buscan garantizar que “el precio que ves sea el precio que pagas”, además de impedir que las empresas obtengan ventajas mediante prácticas poco transparentes.FOTO 4 | 4. Los servicios de suscripción seguirán creciendo
Es oficial, Mamdani aprobó medidas que protegerán a millones de consumidores: NYC obligará a las empresas a facilitar la cancelación de suscripciones
En la ciudad de Nueva York, la administración del alcalde Zohran Kwame Mamdani aprobó la primera regla municipal “Click to Cancel”, que obligará a las empresas a permitir cancelar suscripciones tan fácilmente como se contratan y avanzó con una norma contra los cargos ocultos, una medida clave para proteger el bolsillo de millones de consumidores, especialmente en comunidades hispanas.








