El incendio declarado el jueves por la tarde en Los Gallardos, Béjar y Antas que durante la noche acabó con 12 vidas y el viernes arrasó 6.600 hectáreas con velocidades de avance de hasta cien metros por minuto se apaciguó este sábado gracias al trabajo de los efectivos de la UME, Plan Infoca y bomberos de Levante y a unas condiciones climatológicas mucho más favorable: el viento dejó de soplar con fuerza y la humedad remontó hasta el 50%, y esa fue la “ventana de oportunidad” que aprovecharon los bomberos para perimetrar las llamas a esas 6.600 hectáreas, que no se han extendido, y, por primera vez, “atacar el fuego” en lugar de defenderse de su avance.

Al final de la tarde, las perspectivas para la noche eran también buenas. “La climatología esta noche va a ser favorable y la perspectiva para estabilizar en las próximas horas es favorable”, avanzó el ministro de la Presidencia Félix Bolaños, quien no obstante también lanzó un mensaje de cautela: hay focos activos y el comportamiento del fuego en una zona con orografía muy escarpada, con barrancos y caminos angostos de tierra que atraviesan superficies de matorral o antiguos cultivos de esparto, llama a ser precavidos.

Por eso, Bolaños también pidió paciencia a las más de 1.400 personas que siguen fuera de sus casas. Según dijo, ya no están en albergues o polideportivos como el de Garrucha, sino que han sido alojadas en viviendas propias o familiares y en hoteles, que abonará el Gobierno. “Volverán cuando podamos garantizar las condiciones de seguridad. Esperamos que sea lo antes posible”.