Desde el Pico del Buitre, una cima de 1.957 metros de altitud en la provincia de Teruel, se hacen mapas del universo con una calidad excepcional. Su oscur�simo y limpio cielo, sumado a la meteorolog�a de este enclave de la Espa�a vaciada, lo han hecho id�neo para albergar el Observatorio Astron�mico de Javalambre en la sierra del mismo nombre.Cuando se pone el Sol, las c�pulas de sus telescopios se abren para atemperarse y al anochecer, comienzan a apuntar al cielo hasta que amanece. "Observamos siempre que podemos, los 365 d�as del a�o. Si llueve o hay mucha humedad no podemos abrir los telescopios. Pero si una noche podemos observar una hora, hacemos una hora", cuenta Antonio Mar�n-Franch, responsable del observatorio.Adem�s de los dos telescopios profesionales con los que se realizan cartografiados tridimensionales del cosmos, aqu� se ensaya actualmente la que ser� la primera misi�n espacial del programa cient�fico de la Agencia Espacial Europea (ESA) liderada por Espa�a. Se llama ARRAKIHS y, si se cumple el plan, despegar� a finales de 2030.El pasado 10 de junio, durante una reuni�n en Tenerife, la ESA dio luz verde a la construcci�n de este sat�lite que permitir� hacer arqueolog�a gal�ctica, es decir, estudiar la historia de las galaxias. Y en el Observatorio de Javalambre hay desde hace un a�o una r�plica, m�s peque�a, del instrumento que ser� lanzado al espacio para ensayar en tierra el funcionamiento de esta misi�n liderada por el Instituto de F�sica de Cantabria (IFCA-CSIC)."El objetivo es averiguar qu� papel ha jugado la materia oscura en el proceso de formaci�n de las galaxias. Los modelos cosmol�gicos predicen que una galaxia como la V�a L�ctea debe estar rodeada de un elevado n�mero de galaxias enanas, de brillo ultrabajo, muchas de las cuales son incluso devoradas por la propia galaxia anfitriona en procesos de canibalismo gal�ctico. Como resultado, quedan unos remanentes que llamamos colas de marea, que son corrientes de estrellas que orbitan en torno a la galaxia principal. El n�mero de galaxias enanas y de esas estructuras o colas de marea nos da mucha informaci�n sobre la naturaleza de la materia oscura, y actualmente hay algunas discrepancias entre lo que predice el modelo cosmol�gico est�ndar y las observaciones", expone Mar�n-Franch, que es miembro del equipo central de esta misi�n.Los cient�ficos quieren averiguar por qu� ocurre esto: "�Tenemos que ajustar nuestro conocimiento sobre la materia oscura o es que las observaciones que hemos hecho no han sido lo suficientemente profundas como para detectar esas estructuras que est�n ah�? Para responder a esa pregunta nace la misi�n ARRAKIHS", explica.Con este telescopio van a fotografiar estructuras que brillan 10.000 veces menos que el cielo m�s oscuro que se pueda observar desde la Tierra: "Es un reto porque tienen muy poca luz, y es imposible detectarlas desde tierra. Por eso es necesario salir al espacio".Su coste asciende a 320 millones de euros, de los que la ESA aporta 210 millones y el consorcio ARRAKIHS, 110. "Que se haya aprobado esta misi�n espacial es un hito important�simo para la comunidad cient�fica y tecnol�gica de Espa�a", valora Mar�n-Franch mientras recorremos en coche los 12 kil�metros que separan Arcos de las Salinas, un pueblo de un centenar de habitantes, del Observatorio de Javalambre.En verano, ascender por la sinuosa carretera que da acceso al centro astron�mico apenas lleva 20 minutos pero, como ocurre en muchos observatorios, el principal reto es el acceso en invierno. "Llevamos varias temporadas con poca nieve, aunque algunos a�os hemos tenido hasta un metro y medio. Sin embargo, el principal riesgo es el hielo. Los veh�culos est�n bien equipados, tenemos protocolos muy pensados y a principios de a�o hemos adquirido nuestra propia m�quina quitanieves, pero a�n as� siempre hay riesgo", se�ala.Para saber m�sEl cient�fico aragon�s Mariano Moles fue el promotor de esta instalaci�n astron�mica gestionada por el Centro de Estudios de F�sica del Cosmos de Arag�n (CEFCA), catalogada desde 2014 como Infraestructura Cient�fica y T�cnica Singular (ICTS). En los a�os 80, impuls� las primeras mediciones de la calidad del cielo en Pico del Buitre, demostrando que era un sitio adecuado para la astronom�a profesional, pero el proyecto para construir un observatorio no prosper�. "A comienzos de este siglo, surgi� la posibilidad de retomarlo; y se hizo una segunda campa�a m�s rigurosa para estudiar la calidad del cielo y caracterizar los par�metros del cielo: oscuridad, nitidez, n�mero de noches despejadas al a�o", repasa Mar�n-Franch, que es tambi�n subdirector de CEFCA."Estamos en el seno de la Espa�a vaciada, lo cual tiene algunas ventajas para la observaci�n del cielo como es la poca o casi nula contaminaci�n lum�nica", se�ala. "La principal fuente de contaminaci�n lum�nica es Valencia, y en los d�as muy transparentes se puede ver desde aqu� la b�veda de contaminaci�n de Madrid, pero en Teruel, que est� a 40 kil�metros en l�nea recta, no se ve nada".As� comenz� la construcci�n de este observatorio concebido para hacer grandes mapas del universo y entender su expansi�n. "Tratamos de mejorar la comprensi�n de la responsable de esa expansi�n acelerada del universo, que es la energ�a oscura, y para eso usamos nuestros dos telescopios principales", se�ala. Se trata del JST250 (Javalambre Survey Telescope), de 2,55 metros, y el Auxiliary Survey Telescope, de 80 cent�metros: "Son muy voraces y eficientes, observan grandes regiones del cielo en poco tiempo", detalla.A partir de 2029, contar�n con un tercer telescopio, que acaba de salir a licitaci�n: "Tendr� menos capacidad colectora de luz, pero un campo de visi�n cinco veces mayor. Va a ser un telescopio �nico, y vamos a usarlo para vigilancia de asteroides potencialmente peligrosos y residuos espaciales", adelanta Mar�n-Franch.La mayor parte del Observatorio de Javalambre est� construido bajo tierra. En una c�pula diferente a las que albergan los dos telescopios principales se encuentra, junto a algunos experimentos de la Universidad de Valencia, el demostrador de la futura misi�n ARRAKIHS.Como detalla Mar�n-Franch, este instrumento lleva un a�o funcionando y es una copia modificada del telescopio que se va a lanzar en 2030. Es m�s peque�a y simple, pues el sat�lite que volar� al espacio ser� aproximadamente el doble de grande y llevar� cuatro c�maras de alta precisi�n, dos en el espectro visible y dos infrarrojas. "Hay tres aspectos que queremos testar con este demostrador antes de lanzar la misi�n. Estamos poniendo a prueba las prestaciones tecnol�gicas y, si se identifica un potencial de mejora, se implantar� en el telescopio final que se mande al espacio. Por otro lado, queremos optimizar la estrategia de observaci�n y el an�lisis de los datos cient�ficos", relata.Antonio Mar�n-Franch, responsable del Observatorio de Javalambre, posa con el demostrador de la misi�n ARRAKIHSProbar la tecnolog�a que se va a lanzar al espacio haciendo observaciones previamente, como est�n haciendo en Javalambre, no es algo frecuente, se�ala el investigador, que asegura que el demostrador ha ayudado a que la ESA adopte la misi�n para su programa cient�fico."Ha sido un camino largo y con bastantes curvas que ha durado 16 a�os, pero estamos muy contentos y orgullosos de que la ESA haya elegido nuestra propuesta. Ha sido una gran labor de equipo", apunta en entrevista telef�nica Rafael Guzm�n, el cient�fico que ide� esta misi�n en 2010, cuando dirig�a el departamento de astrof�sica de la Universidad de Florida, en EEUU."Yo quer�a dar el salto a la instrumentaci�n espacial, y firmamos un acuerdo con el Instituto Nacional de T�cnica Aeroespacial (INTA) para desarrollar una misi�n conjunta. Ten�amos que elegir una misi�n simple y pensamos en estudiar los halos estelares en torno a galaxias como la V�a L�ctea", repasa Guzm�n, l�der del consorcio de la misi�n ARRAKIHS y actualmente profesor de investigaci�n en el IFCA.Finalmente ni ese acuerdo ni otro firmado entre el Estado de Florida y Espa�a prosperaron tras el cambio de Gobierno en nuestro pa�s, pero en 2013 la Universidad de Florida ofreci� a Guzm�n financiaci�n para desarrollar un tipo de c�mara y crear una spin-off, Satlantis: "En 2014 creamos Satlantis en Bilbao, y seguimos desarrollando la c�mara, que hemos validado en el espacio, primero en la Estaci�n Espacial Internacional y luego en varios microsat�lites", detalla. Por otro lado, la tecnolog�a de esta c�mara se est� usando para monitorizar las emisiones de metano de instalaciones petrol�feras y tiene tambi�n aplicaciones para monitorizar las costas o agricultura de precisi�n.En noviembre de 2022, la ESA seleccion� la misi�n ARRAKIHS como candidata para su programa cient�fico, lo que implic� la puesta en marcha de la fase de dise�o preliminar. Tras haber demostrado que es viable, la ha incluido ahora oficialmente entre las misiones que va a implementar. Comienza ahora la fase de construcci�n y puesta en marcha, para la que s�lo cuentan con cuatro a�os.Aunque lo habitual es que haga falta m�s tiempo para construir una nave espacial -con frecuencia entre 12 y 15 a�os-, ARRAKIHS es un tipo de misi�n catalogada como de tipo F o Fast (r�pida): "Intentamos que tengan un desarrollo m�s �gil, lo cual tiene ventajas. Por ejemplo, transcurre menos tiempo desde que se propone una idea hasta que llegan resultados, da m�s flexibilidad al programa cient�fico y permite hacer ciencia a ciertas comunidades que tienen m�s dificultades para estar representadas en misiones m�s grandes", se�ala Carlos Corral Van Damme, responsable de esta misi�n en la ESA.La ESA contempla lanzar la misi�n desde la Guayana Francesa con un cohete europeo Vega-C, pero como se�ala Corral, no descartan hacerlo con alguno de los lanzadores europeos que est�n en desarrollo, pues hay empresas como la espa�ola PLD, la francesa MaiaSpace o la alemana Isar dise�ando cohetes peque�os que tendr�an capacidad para poner en �rbita ARRAKIHS, que trabajar� a 700 kil�metros de altitud: "Pesa 600 kilos y el cohete Vega-C puede poner en �rbita 2.000 kilos, as� que si lo hacemos con este lanzador contemplamos un lanzamiento compartido con otro sat�lite", se�ala.Para Corral, esta nueva misi�n dedicada a la arqueolog�a gal�ctica "es la prueba de que Espa�a cada vez juega un papel m�s importante dentro de la ESA. El liderazgo cient�fico implica que va a haber muchas oportunidades para que los cient�ficos e ingenieros espa�oles adquieran la capacidad de desarrollar instrumentaci�n y participar de una manera activa en la implementaci�n de una misi�n espacial".Este responsable de la ESA destaca la gran cantidad de centros espa�oles involucrados pues participan tambi�n el Instituto de Estudios Espaciales de Catalu�a (IEEC), el Instituto de F�sica de Altas Energ�as o la Universidad Complutense de Madrid."Adem�s, uno de los puntos fuertes de esta misi�n es el procesado de los datos que se van a obtener; va a hacer falta desarrollar algoritmos muy sofisticados y esto va a requerir desarrollar muchas capacidades. Es una oportunidad muy grande para el ecosistema cient�fico espa�ol", asegura.
La primera misi�n espacial cient�fica que lidera Espa�a se ensaya desde la sierra de Teruel: "Queremos averiguar el papel de la materia oscura"
Desde el Pico del Buitre, una cima de 1.957 metros de altitud en la provincia de Teruel, se hacen mapas del universo con una calidad excepcional. Su oscur�simo y limpio cielo,...








