El ritual se repite. Los últimos en bajar del autobús que lleva a Argentina a los estadios siempre son Leo Messi, Rodrigo de Paul y Leandro Paredes. Volverá a pasar cuando la albiceleste llegue a la casa de los Chiefs de Kansas para enfrentarse a Suiza en cuartos de final. Es el círculo de confianza del crack. No hay duda de que el diez de Argentina siempre se llevó bien con los centrocampistas. Algo que está quedando demostrado también en los partidos de este Mundial. El gran peligro para los suizos es cómo defender a un futbolista que juega como un diez y marca como un nueve.Y es curioso porque Messi ha formado parte de varios de los grandes tridentes ofensivos del siglo XXI. Empezó jugando con Ronaldinho y Eto’o, ganó un triplete con Henry y el camerunés, levantó otra Champions al lado de Villa y Pedro, reinó en Berlín junto a sus amigos Neymar y Luis Suárez y en París coincidió de nuevo con Ney y con Mbappé.Busca donde intervenir másA veces aparece como el más adelantado y otras baja y solo tiene por detrás a Lisandro Martínez y Romero, los dos centralesPero el gran invento de Pep Guardiola fue juntarlo con Xavi, Iniesta y Busquets en el 2-6 del Bernabéu. Ahí el potencial del argentino se multiplicó y enseñó toda su grandeza.A los 39 años y tras más de dos décadas de carrera, nadie mejor que Messi sabe dónde se encuentra mejor en el campo y donde puede explotar sus virtudes. Pocos como él radiografían un partido desde el mismo césped, y la estrella ha decidido acercarse al centro del campo para crear. Eso sí, sin perder ni un ápice de su olfato rematador.Autor de 8 goles –empatado con Mbappé, que tiene un partido más–, por detrás todos los demás anotadores argentinos tienen como máximo un gol: Lautaro (de penalti), Lo Celso, Lisandro, Romero y Enzo Fernández. Messi es alfa y omega en el juego de su selección, organizador en el origen y finalizador cerca del área, nudo y desenlace.A veces Messi es el futbolista más adelantado del equipo, pero tampoco es raro verlo bajar a recibir la pelota y solo le queden por detrás los dos centrales, Lisandro y Romero, otro dos de los futbolistas con los que tiene más sintonía en la concentración.La estrella apenas conecta con sus compañeros de ataque: cuatro pases a Lautaro y siete a JuliánEn el campo, el diez busca socios con los que asociarse para circular el balón y mover a la defensa del rival para encontrar espacios. No es casual que después del susto contra Cabo Verde, Scaloni recuperase en el partido de octavos el centro del campo de la semifinal de Qatar contra Croacia (Paredes, MacAllister, De Paul y Enzo). Aquel día hace cuatro años a Argentina se le puso cara de campeona. Ante Egipto, entre Messi y Paredes, ahora en el Boca Juniors, se entregaron 23 veces el balón.Pero hay más señales que indican que Leo se siente más cercano a los medios. MacAllister y Enzo Fernández, dos futbolistas de la Premier, son los que le aportan más seguridad y en los que más se apoya Messi. Al del Liverpool le ha dado 24 pases mientras que al del Chelsea le ha confiado 23. Los que más le buscan a él son su inseparable escudero De Paul (36 pases) y el propio MacAllister (44).Paredes solo ha sido titular contra Jordania y EgiptoEn los que más se apoya el diez son MacAllister y Enzo Fernández, a los que les ha entregado más de veinte veces el balónEn cambio, la gran sorpresa es la poca conexión con Lautaro Martínez y Julián Álvarez, sus compañeros de ataque. En todo el Mundial, Messi ha compartido 207 minutos con el punta del Inter de Milán y solo le ha pasado cuatro veces el balón: dos en el estreno ante Argelia y dos cuando salió contra Egipto para remontar.Un poco más ha coincidido con Julián, que pasa por ser un delantero más combinativo pero tampoco hay una gran estadística. Messi lo ha encontrado en siete ocasiones en 219 minutos. Son pocas pero tienen su motivo: muchas veces cuando el diez recibe es para que busque hacer la diferencia, o bien con un regate (ha intentado 18, y 10 con éxito) o directamente para que remate (29 disparos). Esa es la paradoja de Messi, el más desequilibrante es el que también busca el equilibrio.Periodista que cubre la información de Deportes en La Vanguardia desde 2006. Vibra con el fútbol y el ciclismo. Asiduo del Camp Nou, de Castalia y de los puertos del Tour
Messi golea como un 9 pero juega más que nunca como un 10
Pese a ser el máximo realizador del torneo, Leo prefiere asociarse con los centrocampistas, que le dan seguridad, para acabar definiendo él














