Quienes frecuentan al presidente Javier Milei dicen que la idea de conformar un bloque político regional con líderes del mismo signo ideológico no está en su radar. Que no forma parte de sus consideraciones ni de sus intereses. Y que no hay ningún plan trazado. Sin embargo, el jefe de Estado parece contradecir esos dichos en la segunda mitad del año con el despliegue de agenda con un fuerte componente sudamericano. Este viernes, Milei confirmó durante una entrevista una serie de viajes que tendrá en la última semana de julio y en la primera de agosto en clave regional, en donde Milei no solo asistirá a la asunción de Keiko Fujimori y a la de Abelardo de la Espriella sino que también reforzará lazos con referentes de la región. Más precisamente visitará a Daniel Novoa, el presidente de Ecuador y previamente a Flavio Bolsonaro, quien será nominado como candidato presidencial en San Pablo. Un dato adicional insoslayable: Milei quiere visitar a Jair Bolsonaro en Brasilia. En la Casa Rosada creen que la política doméstica comenzó a ordenarse. Que la salida del híper desgastado Manuel Adorni ha descomprimido la gestión y que el operativo “reelección” fue lanzado con los acuerdos que se tejen con mandatarios aliados vía el jefe de Gabinete, Diego Santilli. Con el frente financiero despejado (o al menos eso buscó instalar Economía con la conferencia del lunes pasado encabezada por Luis “Toto” Caputo) hasta diciembre del año próximo, el jefe de Estado argentino retomará en el segundo semestre su agenda de viajes tanto en el plano regional como europea con el objetivo de posicionar a la Argentina como un hub de inversiones. En septiembre estará en París, para una nueva Argentina Week. El foco está en Londres.
Milei prepara las valijas de nuevo y planea viajes a Brasil, Perú, Ecuador y Colombia
En la Cancillería justifican los gestos del Presidente hacia los Bolsonaro. Hablan de una “devolución de favores” para el tres vecces presidente amazónico: Luis Inácio Lula Da Silva visitó el 3/7 a Cristina Kirchner en San José 1111. El periplo incluye la presencia en Lima para la asunción de Keiko Fujimori y bilaterales con Novoa y de la Espriella.










