Lo que comenzó como una necesidad para costear sus estudios universitarios en plena pandemia hoy se ha convertido en el negocio que sostiene a Astrid Orellana.Ella es una joven guayaquileña de 23 años que pasó de elaborar regalos personalizados en una pequeña mesa de madera dentro de su habitación a dirigir una florería creativa en su local del norte de Guayaquil.¿Será feriado el 24 de julio en Ecuador? Estos son los días festivos de julioA los 17 años, mientras su familia atravesaba una crisis económica, decidió emprender para generar ingresos.PublicidadDesde una pequeña mesa instalada en su cuarto, de manera artesanal, elaboraba cuadros y mapas estelares personalizados que promocionaba y vendía a través de Instagram.“Tenía una mesita de madera”, recordó Astrid, quien explicó que cada pedido representaba una oportunidad para ayudar con los gastos del hogar y pagar su universidad.Con el crecimiento de los pedidos, dos años después pudo instalar su primer taller en un espacio que compartía con su madre, quien también es comerciante.PublicidadPublicidadMás adelante, trasladó el taller a su vivienda, donde los clientes acudían únicamente a retirar los regalos personalizados que fabricaba.La consolidación con Blossom GalleryHoy, seis años después de empezar ese camino, Astrid está al frente de Blossom Gallery, una florería creativa ubicada en la Alborada, en el norte de Guayaquil.En el lugar se ofrecen ramos con diseños poco convencionales, incorporando elementos como espejos y otras dinámicas.Los ramos, cuyos precios parten de $ 22, se alejan del formato tradicional y forman parte de la propuesta con la que busca diferenciarse en el mercado.Una carreta de flores con identidad guayaquileñaUno de los proyectos que más ha llamado la atención es una carreta de flores, creada junto con su amigo Alfonso, estudiante de Cine de la Universidad de las Artes.La idea nació con el propósito de conectar la marca con el lenguaje y la identidad guayaquileña.Publicidad“¿Por qué no repartir ramos de flores en una carreta, que es algo superlindo y demasiado guayaco?”, comentó Astrid sobre el origen de la iniciativa.Ambos prepararon el triciclo en tiempo récord. Inicialmente pensaban mantenerlo como parte de la decoración del local, pero la respuesta del público cambió los planes.La carreta empezó a recorrer distintos sectores de la Alborada para promocionar la marca y también se convirtió en una opción para realizar entregas especiales.Por ejemplo, puede trasladarse completamente decorada con rosas para que un novio entregue personalmente el ramo a su pareja.Expansión a Daule y generación de empleoSegún Astrid, la iniciativa surgió como una estrategia de marketing para anunciar la apertura de un nuevo espacio de Blossom Gallery en el cantón Daule, en Guayas.“Fue una dinámica muy interesante y no esperábamos que tuviera tanta acogida”, aseguró.Ahora espera que el nuevo local le permita llegar a más clientes, conectar con nuevos públicos y expandir la marca a otras provincias del país.Más allá del crecimiento del negocio, Astrid afirmó que uno de sus mayores logros ha sido generar empleo.“Es una felicidad poder dar empleo y estar aquí sacando más ideas”, expresó la joven emprendedora. (I)