El Premio Fundación Princesa de Girona Internacional 2026 reconoce dos trayectorias que visibilizan el impacto del talento joven iberoamericano

Ángel llegó a Bogotá desde Venezuela con lo justo para empezar de nuevo y una idea sencilla: abrir una pequeña tienda de barrio. Pero sin historial crediticio ni acceso a la banca formal, su única salida eran los préstamos informales —el llamado “gota a gota”—, con intereses abusivos y condiciones que no solo hacían casi imposible crecer, sino que podían volverse peligrosas si no se pagaba a tiempo. Durante un tiempo, su negocio sobrevivió como pudo. Hasta que alguien decidió prestarle dinero en otras condiciones: sin pedirle lo que no tenía y fijándose en cómo trabajaba cada día.

Ese cambio llegó de la mano de Quipu, la plataforma impulsada por la emprendedora argentina Mercedes Bidart, que analiza la actividad real de pequeños comerciantes como él —sus ventas, sus movimientos, su día a día— para ofrecerles una oportunidad que el sistema financiero tradicional les niega de entrada. A partir de ahí, Ángel encadenó varios préstamos, amplió su tienda y empezó a sostener también la actividad económica de su familia.

Historias como la suya están en el origen del proyecto de Bidart, que parte de una idea tan sencilla como contundente: que la economía informal no es un problema a corregir, sino una realidad que el sistema sigue sin saber reconocer. “Muchas veces no es que estas personas no tengan capacidad de devolver un crédito, es que directamente no existen para el sistema”, explica Bidart. La emprendedora argentina ha sido reconocida con el Premio Princesa de Girona Internacional 2026 en la categoría CreaEmpresa, cuyo fallo se anunció el pasado 26 de marzo en Alcalá de Henares (Madrid), en el marco del Tour del Talento y con la presencia del Rey Felipe VI. Un galardón que pone el foco en el talento de jóvenes iberoamericanos con capacidad de transformar su entorno y convertirse en referentes.