Durante millones de años, la Antártida no fue el desierto blanco que se conoce hoy. El proceso que la transformó en un gigante de hielo ha sido, para los científicos, un “enigma de larga data”.Hallan extraños objetos en las profundidades del océano de Hawái que desconciertan a los científicosHasta ahora, se creía que la caída del dióxido de carbono en la atmósfera era la única razón de su congelación, pero los números no cuadraban: el Polo Sur se congeló mucho antes que el Norte. Una nueva investigación publicada en Science, revela que la verdadera pieza del rompecabezas no estaba en el aire, sino bajo el suelo.La pieza perdida en el rompecabezas climáticoHasta hace poco, los modelos climáticos no lograban explicar por qué la Antártida comenzó a congelarse unos 25 millones de años antes que el Hemisferio Norte. Si el enfriamiento global hubiera dependido únicamente de los gases atmosféricos, la glaciación debería haber sido simultánea en ambos polos. Esta discrepancia llevó a los investigadores a concluir que “un proceso clave que rige el inicio de la [capa de hielo] está faltando en los modelos de clima”.Durante años nadie entendía por qué la Antártida se congeló primero hasta ahora Foto: Getty ImagesLa clave no se encontraba solo en el aire, sino en la dinámica del suelo. El estudio propone que el levantamiento de la superficie terrestre, vinculado a la ruptura del supercontinente Gondwana, ocurrida hace más de 100 millones de años, fue el factor determinante.Montañas que desafiaron el calor polarEl proceso de separación entre África y la Antártida generó un fenómeno geológico masivo: la elevación del terreno. Según los modelos de evolución del paisaje, este movimiento creó una escarpada meseta costera de más de 2 kilómetros de altura. Al subir de altitud, la temperatura disminuyó de forma natural, lo que permitió que se formara nieve persistente incluso cuando el clima global era cálido.Así comenzó la transformación de la Antártida cuando la Tierra aún era cálida Foto: Getty Images via AFPEste ascenso del terreno permitió que la Antártida alcanzara el “umbral para la nucleación de la capa de hielo hace unos 45 millones de años”. Lo más sorprendente es que este cambio topográfico logró el inicio del congelamiento “superando lo que de otro modo habrían sido temperaturas prohibitivamente cálidas” para la época. En términos sencillos, la altura de las nuevas montañas, como las Gamburtsev, compensó el calor ambiental, permitiendo que los primeros núcleos de hielo (nucleación) se establecieran y sobrevivieran.Un cambio de paisaje con efectos globalesUna vez que el hielo logró establecerse en estas zonas elevadas, se produjo un efecto de retroalimentación o “feedback”. El color blanco de la nieve funciona como un espejo que refleja la luz solar hacia el espacio en lugar de absorberla, un proceso técnico conocido como albedo. Se estima que este fenómeno provocó un enfriamiento adicional de 1°C en todo el planeta.Finalmente, este hallazgo permite resolver las dudas históricas sobre la evolución del clima terrestre, “reconciliando el calor polar del Oligoceno con el inicio del mundo moderno de casa de hielo”. No fue un solo factor, sino el crecimiento progresivo de las mesetas y montañas lo que empujó al paisaje antártico a cruzar la línea necesaria para su glaciación definitiva.