Actualizado 11/07/2026 - 12:32h.
Al ministrillo Buñuelos le ha dado por mandarle cartas pelmazas y recriminatorias al sufrido obispo Argüello. El ministrillo Buñuelos habría sido un magnífico monaguillo (pero de misa nueva solamente, donde los monaguillos sólo tienen que pasar las vinajeras, porque como monaguillo de misa antigua ... se habría liado con los latines y las rúbricas), un excelente capillita de los que entran en el camarín de la Virgen de la cofradía, antes de la procesión, para cambiarle el manto y enjoyarla, mientras babean de felicidad. El ministrillo Buñuelos es relamido y sacristanejo, untuosillo y refitolero; y habría disfrutado como un enano bamboleando el turífero o portando los varales del palio en la procesión del Corpus. Pero el ministrillo Buñuelos ha tenido siempre problemas de bilis, que como nos enseña la teoría de los cuatro humores vuelve a los hombres cascarrabias y rabiosos. Y la bilis le puso al ministrillo Bolaños esa cara de hijo de la viuda, entre suavona y reviradilla, que lo delata; aunque, al menos, puede seguir aromándose con incienso.
Guardia Civil
Corpus Christi
Alejandro Magno








