El sector textil es sin dudas uno de los que peor la está pasando. La actividad y las ventas no dejan de caer, y a esto se le suma –como una de las consecuencias de esta situación- el cierre de 874 establecimientos productivos desde fines de 2023. El combo explosivo entre pérdida de poder adquisitivo y fuerte apertura de las importaciones llevó a que hoy la situación sectorial sea delicada, a tal punto que hoy muchos ya empiecen a vender sus stocks.Esta situación se da, incluso, con muchos importadores; el freno en las ventas no afecta solo a los productos locales sino también a los que llegan desde el exterior.Según los datos que maneja la fundación Pro Tejer, la industria textil cayó 23% interanual en abril, y un 31% en comparación con los niveles de 2023. Y a raíz de esto, el uso de la capacidad instalada sigue en baja. Las fábricas textiles operaron apenas al 36,6% de su capacidad en el primer cuatrimestre del año. Dicho de otro modo, casi seis de cada 10 máquinas están paradas.“Es el nivel de actividad más bajo de la historia, solo superado por los meses de pandemia”, apunta Pro Tejer.En medio de esto, hay otra situación que se comienza a dar y es la de la baja de los precios. El ingreso de productos importados ya había obligado a los fabricantes locales a rever su política de ventas, y el empeoramiento del poder adquisitivo los vuelve a obligar a avanzar en este sentido. Dependiendo de cada marca y segmento, en casi todos los casos se proriza el volumen de venta por encima de la ganancia por producto. Así, en muchos casos se pueden ver descuentos que pueden superar el 50%.“Hoy están todos colgados del travesaño”, definió Claudio Drescher, presidente de la Cámara Argentina de Indumentaria, para graficar el momento del sector, que hoy se conforma con un empate en lugar de salir a buscar una goleada.“Se adelantaron los descuentos, con fuertes bajas, y por debajo de los costos. Esto no tiene que ver con que hoy sea más barato producir sino por el pésimo momento por el que atraviesan las ventas. Actualmente el negocio no pasa por ganar plata sino por sobrevivir. Lo que no tiene descuento no se vende”, sostuvo el directivo textil.En la misma sintonía opinó Lucía Knorre, economista de Pro Tejer. “Las empresas trabajan con rentabilidad negativa; hay sobre oferta en el mercado, que está sobreestockeado. Los remates de stocks tienen que ver, sobre todo, con la caída de consumo más que por las importaciones. Hoy no se venden bien productos locales ni importados”.El sobrestock del que habla la industria afecta, incluso, a la mercadería importada, que había sido el eje central de las quejas de la industria local ante la caída de las ventas inicial. Incluso pese a esto, el flujo importador de este segmento no se detiene. Entre enero y mayo de este año las compras al exterior sumaron US$ 384 millones, el equivalente a 26.000 toneladas, y marcó un récord histórico.Otro de los datos que muestra el peso de los importados, más allá de la situación actual del mercado en cuanto a las ventas en general, es que las importaciones de productos terminados (indumentaria y confecciones) alcanzaron récords históricos en volumen, con aumentos del 73% y 45% respectivamente.Menos que la inflaciónEl último informe de Protejer también muestra que el rubro de prendas de vestir y calzado sigue al frente como el de menor suba anual de toda la economía. En mayo de 2026, sus precios aumentaron un 0,3% mensual y 12% interanual, frente a una inflación general del 2,1% mensual y del 33,2% interanual.En cuanto a las perspectivas a futuro, Pro Tejer marca el efecto que tendrá el derrumbe que se ve hoy en la inversión. Las importaciones de bienes de capital cayeron un 46% en los primeros cinco meses de 2026 frente a 2025, apenas US$ 29 millones. De mantenerse esta tendencia el año cerraría con una de las cifras de inversión más bajas de la historia.En este marco, los puestos de trabajo continúan en baja. El informe reveló que el sector textil, confecciones, cuero y calzado lidera la caída del empleo asalariado registrado privado en todo el país, con una baja del 20% respecto a diciembre de 2023.