En marzo de 2026, la producción textil cayó un 23,3% interanual (ubicándose un -31,3% por debajo de los niveles de 2023), mientras que la fabricación de prendas de vestir, cuero y calzado retrocedió un -8,9% interanual, de acuerdo con un informe de la Fundación ProTejer.
Como correlato directo de este parate, la capacidad ociosa en las fábricas se mantiene en niveles alarmantes: "En marzo de 2026, la industria textil trabajó apenas al 40,2% de su capacidad instalada... En promedio, durante el primer trimestre del año, cerca de 7 de cada 10 máquinas estuvieron paradas en las fábricas textiles".
Las ventas continúan muy débiles y no logran recomponer el nivel de actividad, algo que quedó en evidencia en el desempeño del pasado Hot Sale de mayo, cuyas ventas registraron una caída cercana al -10% interanual en términos reales, según la entidad.
Otro segundo semestre: Caputo promete inflación debajo del 1% desde agosto, pero en mayo sigue la presión y el IPC superará el 2%
En este contexto de fragilidad del mercado interno y consumo deprimido, los precios del sector se ven obligados a crecer muy por debajo del promedio general de la economía. En abril de 2026, los precios al consumidor de prendas de vestir y calzado aumentaron un 12,7% interanual, frente a una inflación general que trepó al 32,4%. La brecha es aún más notoria si se mira el mediano plazo: desde diciembre de 2023, el rubro acumula una suba del 125,4%, casi la mitad del 221,6% que avanzó el nivel general.














