El verano europeo llegó con varios compromisos impostergables para la princesa Carolina quien, a sus 69 años y sus canas al viento, sigue siendo un imán para las cámaras. Su simpatía, su cercanía y su estilo impecable (una inspiración para mujeres de distintas generaciones) nunca pasan desapercibidos y los primeros días de julio sirvieron de ejemplo concreto de lo que provoca la princesa en cada una de sus apariciones públicas. El miércoles 1, la hija de Raniero y Grace Kelly estuvo presente, junto a sus hijas Charlotte Casiraghi y la princesa Alexandra de Hannover, en la exposición Victor Brauner, L’Aventure Magique, montada en Villa Paloma, uno de los espacios de arte más importantes del principado. Carolina eligió para la cita arty un look blanco y negro como sinónimo de elegancia eterna. Para asistir a
la expo Victor Brauner,
L’Aventure
Magique, Carolina eligió
una amplia






