Redacción Medioambiente (EFE).- Aunque las playas son consideradas espacios de dominio público en buena parte de Europa, el establecimiento de hoteles y otros negocios en el litoral las deja su uso en manos privadas, restringiendo el acceso a las personas y provocando tensiones con ciudadanos que exigen que prevalezca el interés público.
Italia es el caso más notorio, ya que cerca de la mitad de sus playas están gestionadas por empresas a través de concesiones.
Aunque la ley italiana garantiza el acceso libre al mar, en muchos casos los usuarios deben atravesar estos establecimientos y pagar por el alquiler de sombrillas y tumbonas; un desembolso que puede superar los 150 euros por familia en temporada alta.
Tras años de conflicto con la Unión Europea por la adjudicación de concesiones costeras, el Gobierno italiano ha fijado para junio de 2027 el inicio de las licitaciones públicas de estos espacios.
Bañistas en una playa de Génova, Italia, en una imagen de archivo. EFE/EPA/Luca Zennaro













