Desde hace 20 años, la avispa asiática (Vespa velutina) es una especie invasora que, desde Francia, se ha extendido por gran parte de Europa. El insecto es un gran enemigo de las abejas a las que ataca para alimentarse. En Aragón, España, han instalado trampas caseras, hechas con botellas de plástico PET reciclable, para capturar cientos de reinas y obreras.De esta manera, en Alcañiz, provincia de Teruel, luego del hallazgo de nueve nidos de avispa asiática cerca de la ciudad, durante el verano de 2025, comenzaron acciones preventivas, informa el propio Ayuntamiento. En colaboración con los agentes de protección de la naturaleza del gobierno de Aragón colocaron trampas en la ribera del Guadalope para atrapar, sobre todo, a las reinas, porque ellas son las encargadas de formar un nido y, luego, una colonia.Las autoridades instalaron trampas selectivas Vespa Catch, fabricadas por la firma francesa Veto-Pharma y disponibles en España desde hace dos años. Estas tienen orificios especiales por donde no cabe la avispa autóctona vespa crabro, una especie que no es blanco de la campaña. Pero también pusieron trampas caseras.¿Cómo son las trampas caseras para avispas?Estas son botellas de plástico PET reciclable que, al igual que las Vespa Catch, tienen en su interior una mezcla de agua, azúcar y levadura fresca que atrae a las avispas. Tienen dos orificios laterales enfrentados. Las avispas ingresan a la botella atraídas por el olor del líquido fermentado y caen hasta el fondo del recipiente.Una vez dentro, el sistema casero aprovecha el comportamiento del insecto. En el interior han colocado varias bridas negras por las que las avispas intentan trepar para buscar una salida. Sin embargo, esas bridas terminan en un orificio demasiado pequeño para que puedan atravesarlo. Las avispas siguen tratando de salir, pero al chocar continuamente terminan cayendo de nuevo al líquido, sin lograr escapar.Las botellas, identificadas con adhesivos del gobierno, han sido colgadas de los árboles, cerca de los nidos detectados en 2025. Hasta mayo, cuando finalizó la temporada, habían logrado la captura de un centenar de reinas. Cada una de estas reinas podría haber construido un nido y un avispero capaz de reunir entre 4.000 y 5.000 avispas asiáticas.La Fundación Amigos de la Abejas, también de España, añade que la avispa asiática se ha extendido por el norte de la Península y ha colonizado zonas de Castilla y León. “Su avance es continuo, y su aclimatación no se ve limitada por las condiciones más secas del centro y el sur” agregan.Describe a vespa velutina como una avispa de coloración oscura, tórax enteramente marrón negruzco aterciopelado y los segmentos abdominales marrones, diferenciados por una fina banda amarilla. La cabeza es negra vista desde arriba, y el frente es de color amarillo anaranjado.“Las patas forman uno de los rasgos más característicos ya que su extremo proximal es de color marrón, mientras que el distal es amarillo; sus alas tienen un color oscuro”. Aunque menor que la vespa crabro, mide 2,5 cm de largo y las reinas hasta 3,5 cm.Construyen sus nidos, que pueden tener un metro de alto y 80 centímetros de diámetros con fibras de madera masticada. En general, son de forma esférica, y tienen un orificio de salida lateral. Los nidos crecen progresivamente de la primavera al otoño. En su tamaño máximo, tienen entre 10 u 11 capas.Aunque se alimenta de hormigas, mariposas y pulgones, también ataca a las abejas, siendo una especie más agresiva que la crabro.
Los científicos no dan crédito: en Aragón utilizan una botella reciclada como trampa para la avispa asiática, una amenaza para las abejas
Es una especie invasora que se extiende por Europa desde hace 20 años.Una sola reina puede construir un avispero con miles de ejemplares.









