Actualizado a las 19:43h.
España está un paso más cerca del objetivo. Ya son solo dos peldaños antes de alcanzar la gran final del Mundial del próximo 19 de julio en Nueva York. Sin embargo, sería un error para el equipo de Luis de la Fuente caer en precipitaciones y triunfalismos, sobre todo viendo los rivales que todavía restan por delante.
Esta Copa del Mundo está dejando un camino curioso para la Selección. Como si viniera una de cal y otra de arena. Primero un rival sencillo. Luego otro más complicado. Así llegaron Austria y Portugal. El primero, un duelo controlado y de victoria fácil (3-0). El segundo, una batalla sin cuartel resuelta en el último minuto gracias a un chispazo cocinado por Ferran Torres y Mikel Merino (1-0).
Es por ello que ahora se podría pensar que el siguiente rival debería ser fácil. Y aunque la Bélgica de Courtois, De Bruyne y compañía no lo sea, lo cierto es que nada tiene que ver con lo que llegaría en semifinales. La Francia de Mbappé, máximo goleador del Mundial, el equipo más enchufado. Por ello, la selección se centra ahora en el partido, a priori, más sencillo de todos los que quedarían.
Así accedió la selección española a cuartos de final.
















