Vox ha recuperado a Fernando Paz después de que en 2019 tuviera que abandonar el partido y su cargo como candidato por Albacete por negar el Holocausto y defender las terapias de conversión para las personas LGTBIQ+. Según informa El País, el ensayista e historiador ha sido criticado por la comunidad judía por cuestionar los juicios de Núremberg. Pero recientemente ha participado en el campus juvenil de la familia europea de Vox como profesor en una escuela de formación vinculada al partido y desde diciembre es patrono de honor una organización cofundada por Santiago Abascal.

Según explica el mismo medio, dos fuentes conocedoras de las ideas de Fernando Paz consideran su regreso como una demostración del creciente radicalismo de Vox. Paz se encuentra próximo a Kiko Méndez-Monasterio, estrecho colaborador de Abascal.

“Si Vox entiende que puedo ser de alguna utilidad —algo de lo que me siento muy honrado— es porque considerará que acaso aporte más de lo que pueda restar. [...]. Por lo demás, no creo tener la importancia suficiente como para dañar el proyecto en ningún sentido”, ha confesado Fernando Paz en declaraciones a El País.

El regreso del ensayista e historiador se suma al acercamiento del partido ultra al supremacismo blanco europeo y, concretamente, a figuras como el austriaco Martin Sellner o la neerlandesa Eva Vlaardingerbroek. Por otro lado, Vox sigue teniendo como líder de su sindicato (Solidaridad) al exdirigente neonazi Jordi de la Fuente.