Tras el doble sismo que sacudió el norte de Venezuela el pasado 24 de junio, la solidaridad internacional no tardó en movilizarse.

Entre las ayudas de diversos países que llegaron a las zonas afectadas, un grupo en particular captó la atención de las comunidades: los ejemplares de búsqueda y rescate K9.

Estos animales entran en estructuras colapsadas donde el peligro es aún más grande, pero para que puedan salvar vidas, sus guías deben garantizar primero la seguridad de los caninos.

Si ha observado con atención a estos peludos portan un equipamiento especial, no es unaccesorio estético, cada elemento en sus arneses cumple una función para su supervivencia.

El “uniforme de trabajo” de un perro de rescate está diseñado para enfrentar escenarios extremos.