La exconsellera de Salud de la Generalitat, Alba Vergés, ha negado este viernes qu0e ordenara detener la vacunación de los agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil en Cataluña y ha afirmado que siempre siguió el criterio del Consejo Interterritorial y trató de compatibilizar la inmunización por criterios de edad y de colectivos esenciales. Así lo ha indicado Vergés (ERC) en su declaración como acusada en el juicio que se celebra en la Audiencia de Barcelona, en el que la Fiscalía pide para ella y para otros tres miembros de la cúpula de Salud durante la pandemia 12 años de inhabilitación al considerar que discriminaron a los agentes de la Guardia Civil y la Policía Nacional en Cataluña al retrasar su vacunación contra el coronavirus.Vergés, que ha respondido a todas las partes menos a la acusación ejercida por sindicatos policiales y asociaciones de la Guardia Civil, ha afirmado que “nunca” dio la orden de detener la vacunación de los agentes de ambos cuerpos estatales: “Nuestra intención era vacunarlos a todos. A ellos y a todos los colectivos esenciales”.“Se quiso vacunar a todo el mundo lo más rápido posible”Con la voz entrecortada, la exconsellera ha recordado que durante la pandemia ofrecía cada día una rueda de prensa en la que detallaba la cifra de muertes y de ingresos en las UCI, por lo que, cuando tras casi un año llegaron las primeras vacunas, en diciembre de 2020, supusieron una “esperanza”: “Siempre se quiso vacunar a todo el mundo lo más rápido posible”.Vergés ha explicado que en todo momento siguió y “ejecutó” la estrategia acordada y actualizada por el Consejo Interterritorial, que en diciembre de 2020 fijó que el criterio prioritario para inmunizar era la edad, ya que las personas mayores eran las más vulnerables, por lo que se empezó a administrar las dosis de Pfizer y Moderna a los mayores de 80 años.Posteriormente, el 8 de febrero de 2021, el Consejo Interterritorial incorporó al proceso de inmunización a los colectivos esenciales, entre ellos las fuerzas y cuerpos de seguridad, con la llegada de AstraZeneca, inicialmente limitada a las personas de entre 18 y 55 años. A medida que los cuerpos policiales y de emergencias iban entregando sus censos, se iba citando a sus integrantes para recibir las vacunas, según Vergés.El proceso fue al principio más rápido con los Mossos d’Esquadra, las policías locales y los Bomberos porque entregaron sus censos con mayor agilidad, mientras que la Policía Nacional y la Guardia Civil pidieron en una reunión del 4 de marzo vacunarse en sus propias comisarías, lo que la Generalitat preparó “con la máxima celeridad”. Sin embargo, cuando ya se había empezado a vacunar a los agentes estatales, el Ministerio de Sanidad detuvo el 15 de marzo la inmunización con AstraZeneca hasta nuevo aviso al detectar que había provocado algunos efectos secundarios.En una reunión del Consejo Interterritorial celebrada el 22 de marzo se acordó reanudar la vacunación con AstraZeneca a partir del 24 de marzo, pero priorizando la edad, ya que era un factor determinante en las cifras de hospitalizaciones, ingresos en las UCI y mortalidad, por lo que se decidió empezar por el grupo de entre 55 y 65 años. “Tras la reunión del 22 de marzo, en ningún momento ni el Consejo ni nosotros ni nadie dice que no queramos vacunar” a los agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil en Cataluña, según Vergés.Ese mismo día, Vergés envió mensajes a los miembros de su departamento anunciando este acuerdo y asegurando que se tenía que “compatibilizar” el criterio de edad con el mantenimiento de la inmunización de los servicios esenciales, entre ellos la Guardia Civil y la Policía Nacional.Unas cien mil vacunas para medio millón de personasLa exconsellera ha advertido de que entonces disponían de unas 100.000 dosis de la vacuna de AstraZeneca, mientras que en Cataluña la población de entre 55 y 65 años era de un millón de personas, de las que medio millón tenía entre 60 y 65 años.Ante la “falta de dosis”, se insistió en la prioridad de empezar por las franjas de mayor edad, “haciéndolo compatible con continuar con los colectivos esenciales”, ha remarcado.En el caso de los miembros más jóvenes de los colectivos esenciales, ya fueran mossos, bomberos, maestros o policías, la cita que tenían programada cuando se detuvo el proceso con AstraZeneca quedó suspendida y no se les volvió a citar hasta que hubiera más dosis.“¿Por qué en algunos casos no se pudieron vacunar hasta junio o julio? Porque el 7 de abril se prohíbe vacunar con AstraZeneca a menores de 60 años y hasta entonces no hubo dosis suficientes para poder vacunarlos a todos. Si no, se habrían vacunado todos”, ha indicado.
Vergés niega que ordenara detener la vacunación a policías y guardias civiles en Cataluña
La exconsellera de Salud declara como acusada en el juicio sobre una posible discriminaron a los agentes al retrasar su vacunación contra el coronavirus









