El atentado con bomba contra un oligarca ucraniano en Mónaco y el posterior asesinato de la supuesta autora en Ucrania ha dado otro giro turbio después de que en el juicio contra los sospechosos se revelaran pruebas que apuntan a la implicación de los servicios de inteligencia de Kiev.
La policía francesa identificó la semana pasada a Anastasia Berezovska como la persona captada por las cámaras de seguridad mientras dejaban una mochila frente a un bloque de apartamentos de Mónaco. La mochila explotó e hirió al empresario Vadim Ermolaev cuando salía del edificio con su pareja y su hijo de 13 años.
La fiscalía ucraniana afirma que Berezovska, de 39 años, se disfrazó de hombre y huyó en un coche con matrícula alemana, cruzando primero a Francia y luego a Italia.
Desde allí viajó a Ucrania y tomó un autobús hacia su ciudad natal, Zhytomyr, al oeste de Kiev. Las autoridades anunciaron el martes que su cadáver había aparecido en un bosque cercano a la capital.
Berezovska se reunió con dos hombres que habían realizado ingresos en sus cuentas bancarias y de criptomonedas, según el servicio de inteligencia ucraniano, el BSU. Uno de ellos, Vladyslav Reut, compareció ante el tribunal el jueves, acusado de asesinato. Reut identificó a su presunto cómplice, Vitaliy Zhykovych, un antiguo policía de la región de Kiev.










