La última tanda de testigos que ha desfilado por el Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional para declarar por el caso Leire ha reforzado los indicios que implican a Pedro Sánchez en la trama de las cloacas de Ferraz.

El comandante de la Guardia Civil Rubén Villalba y el empresario de los hidrocarburos Joaquín Parra han manifestado esta semana ante el juez Santiago Pedraz que la fontanera del PSOE contactó con ellos en “nombre de Pedro” o del “one” para tratar de conseguir información comprometedora sobre los jueces, fiscales y agentes que estaban investigando la corrupción del Gobierno y la familia del presidente.

Las declaraciones abocan a la citación de Sánchez como testigo para que se pronuncie sobre estas acusaciones. Los interrogados hasta ahora no sólo han ratificado las pruebas que ya situaban al secretario general del PSOE y jefe del Ejecutivo en la cúspide de la operación para sabotear las causas judiciales que le acorralan, sino que han añadido que accedieron a sentarse o colaborar con Leire porque esta utilizó precisamente el nombre de Sánchez como origen y fuente de autoridad de las actividades de esta red clandestina.

En el caso de Villalba, que compareció este martes y está investigado por el presunto cobro de comisiones en el caso Koldo, contó que Leire le propuso ascenderlo a asesor de la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, si proporcionaba información negativa sobre la UCO. Según este testigo, Leire dijo que tenía acceso directo “al one” y alardeó de sus contactos “con los de arriba del Gobierno”.