El presidente electo Abelardo de la Espriella vive un idilio político con los alcaldes de las principales ciudades de Colombia. La buena relación del abogado de ultraderecha con los gobernantes de Barranquilla, Alejandro Char; Medellín, Federico Gutiérrez; Cali, Alejandro Eder; Bucaramanga, Cristian Portilla; y Bogotá, Carlos Fernando Galán, contrasta con las profundas tensiones que han tenido estos líderes con el saliente presidente Gustavo Petro. Las coincidencias entre el Ejecutivo Nacional que se posesionará el próximo 7 de agosto y los mandatarios locales giran en torno a las propuestas de De la Espriella para fortalecer la seguridad urbana, pero también responden a algunas designaciones en el gabinete presidencial y a la promesa de gobernar desde las regiones. El presidente electo inició esta semana una gira para hacer procesos de empalme con los gobernadores y alcaldes de todo el país. En el primer encuentro, el miércoles en Cúcuta, Norte de Santander, De la Espriella insistió en su compromiso de eliminar los intermediarios políticos entre los gobernantes locales y el nacional. “Queridos alcaldes y gobernadores, no necesitan congresistas a partir de este momento para relacionarse con el Gobierno Nacional”, anunció. “Se acabó la época en que los alcaldes tenían que mendigar citas en Bogotá y valerse de un congresista para que fuesen atendidos. Aquí vamos a tener un canal directo con ustedes porque este es un gobierno que ha dispuesto todo un mecanismo para que los alcaldes tengan voz, para que los gobernadores tengan interacción directa, sin intermediarios”, concluyó. Días antes, el abogado penalista que venció a Iván Cepeda por menos de un punto porcentual el pasado 21 de junio anunció que, apenas posesionado, creará por decreto unos bloques de defensa de seguridad ciudadana para frenar las extorsiones, los homicidios y los robos en las principales ciudades. “Para dictar medidas efectivas y acordes con las necesidades de las ciudades más afectadas, estoy convocando a los alcaldes de Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Bucaramanga para, a partir de sus necesidades, crear la más grande operación de seguridad urbana en Colombia”, escribió el pasado domingo en X. La propuesta despertó críticas en distintos sectores de la oposición política que anuncian el regreso del paramilitarismo, pero fue respaldada al unísono por los alcaldes. “Es una noticia muy importante. En Bogotá estamos listos para trabajar coordinadamente con el nuevo gobierno para desarticular las bandas delincuenciales”, escribió Galán, en celebración de la medida. El político centrista aprovechó para hace runa crítica al Gobierno saliente. “No se nos puede olvidar otro aspecto clave: el país necesita redefinir su política criminal. Lejos de premiar a las bandas delincuenciales, debemos castigarlas. Quien cometa un delito violento o reincida en conductas penales que afecten la vida de otras personas debe estar en la cárcel, no en las calles”.En la noche del miércoles, el alcalde de la capital reiteró los guiños al nuevo Gobierno y las puyas al actual. “Hablé con el ministro de Vivienda designado, el doctor Jaime Andrés Beltrán. Para Bogotá es una gran noticia que el nuevo gobierno tenga la visión de apoyar a las ciudades, y más con un ministro que tiene experiencia como alcalde. En los próximos días, le presentaremos lo que hemos hecho desde la alcaldía sin el apoyo del gobierno nacional saliente, en materia de vivienda”, escribió en X.Una actitud similar ha tenido Federico Fico Gutiérrez, el alcalde de Medellín que fue candidato presidencial de la derecha en 2018 y quien, con su partido Creemos, apoyó a De la Espriella desde el comienzo de la candidatura. Los dos congresistas de esa colectividad apoyarán las iniciativas legislativas del nuevo Gobierno y De la Espriella ha designado a Juliana Gutiérrez Zuluaga, hermana del alcalde y fallida cabeza de lista de Creemos al Senado, como ministra del Deporte a pesar de no tener ninguna experiencia en el sector. Como Galán, Gutiérrez ha celebrado las propuestas de De la Espreilla y ha cuestionado, como es usual, al presidente Petro. “Qué diferencia un presidente que quiere seguridad para la gente y otro que venía a Medellín a hacer tarimazos con los criminales. Que nuestra gente viva tranquila. Los únicos que deben sentir miedo son los criminales“, escribió el alcalde de la segunda ciudad de Colombia en respuesta a la propuesta de los bloques de seguridad.El grupo político de Alejandro Char, alcalde de Barranquilla, también apoyó a De la Espriella desde la campaña. El mandatario ha respaldado la propuesta del bloque de seguridad y celebrado las designaciones de personas cercanas en Ministerios. “Los conocemos y sabemos de sus capacidades técnicas para ejecutar y llevar a este país a otro nivel. En especial, felicitamos a los barranquilleros Elsa y Mau Gómez”, dijo Char en referencia a Elsa Noguera, designada ministra de Transporte y quien no solo fue su secretaria de Hacienda de Barranquilla, sino la primera mujer elegida en la capital del Atlántico, con apoyo de la casa Char. También a Mauricio Gómez Amín, designado ministro de Comercio y exsenador liberal muy cercano al clan Char. El alcalde de la mayor urbe del Caribe colombiano se sumó a los respaldos a la nueva política de seguridad, que también contempla desactivar las mesas de negociación que sostuvo el Gobierno Petro con los grupos criminales. “Recibimos esta noticia con mucho beneplácito y esperanza. Colombia necesita decisiones firmes en materia de seguridad y justicia, y el liderazgo del presidente de la República es fundamental para respaldar a quienes, desde las regiones, enfrentamos este desafío todos los días”.El patrón se repite con Alejandro Eder, el alcalde de Cali que no apoyó a De la Espriella en campaña. “Celebro la decisión del presidente electo Abelardo De la Espriella de crear el Bloque de Defensa para la Seguridad Urbana. Ese es el camino: coordinación, autoridad y acciones concretas para proteger a los ciudadanos”, escribió en X. Y añadió un cuestionamiento sutil al presidente saliente: ”Cali ha sido una de las ciudades que más ha sufrido las consecuencias de la inseguridad y de los ataques terroristas. Por eso, desde el inicio de mi mandato he solicitado más capacidades para las ciudades y un trabajo conjunto entre la Nación y los gobiernos locales para enfrentar estas amenazas”. Por último, el alcalde de Bucaramanga, Cristian Portilla, coincide ideológicamente con el nuevo Gobierno. Cristiano de ultraderecha, llegó al poder en 2025 de la mano del exalcalde y ministro designado Beltrán, destituido por doble militancia y quien es su jefe político. El alcalde de la capital de Santander no solo agradeció la creación de los bloques de seguridad, sino que aprovechó para reiterar su acuerdo con la flexibilización del porte de armas que ha prometido De la Espriella. “Quizás no es el remedio o la cura definitiva para poder avanzar e ir más allá de la contención frente al delito, pero sí para hacerle un frente importante a tanta situación violenta que vivimos”, dijo a Caracol Radio. Los primeros meses del nuevo Gobierno serán determinantes para saber si Galán, Gutiérrez, Char, Eder y Portilla mantienen la estrecha relación de cooperación con De la Espriella o si se suman a sectores políticos más críticos de cara a las elecciones regionales del 2027.