NoticiaLa eventual presencia del presidente electo abre una agenda por seguridad, energía, puertos, inversión y mayor poder regional.Barranquilla podría convertirse en una de las principales sedes de trabajo del presidente electo, Abelardo de la Espriella, una posibilidad que abre expectativas. Foto: EL TIEMPOPERIODISTA06.07.2026 12:19 Actualizado: 06.07.2026 12:19

Barranquilla podría convertirse en una de las principales sedes de trabajo del presidente electo Abelardo de la Espriella desde el inicio de su mandato, una decisión que ya abrió una pregunta central entre gremios, comerciantes, académicos y líderes sociales: ¿qué ganan la ciudad y el Caribe si parte del poder presidencial empieza a ejercerse desde esta capital? LEA TAMBIÉN El eventual movimiento tendría una fuerte carga política y simbólica. Barranquilla es la ciudad de residencia y sede principal de De la Espriella. Desde aquí dio su primer discurso como presidente electo tras ganar la segunda vuelta presidencial, un gesto que reforzó la lectura sobre su vínculo con el Caribe.Pero más allá del gesto, los sectores consultados coinciden en que el verdadero impacto se medirá en hechos: más inversión, mayor atención a la seguridad, solución a problemas históricos como las tarifas de energía, impulso al río Magdalena, fortalecimiento de los puertos y una relación más directa entre el Gobierno Nacional y las regiones.Una ciudad con más peso en la agenda nacionalEl primer beneficio esperado es político: que Barranquilla y el Caribe tengan mayor incidencia en las grandes decisiones del país.La eventual decisión encajaría con un discurso de descentralización. La idea, según lo que ha trascendido, sería acercar la administración nacional a las regiones y enviar una señal frente al peso histórico que ha tenido Bogotá en la toma de decisiones.Abelardo de la Espriella en Barranquilla. Foto:Redes sociales.Efraín Cepeda, director ejecutivo del Comité Intergremial del Atlántico, consideró que si la decisión se concreta sería una señal importante para la región.“Si esta decisión se concreta, sería una señal importante de descentralización y un reconocimiento al potencial de desarrollo económico para el país que tienen Barranquilla y el Caribe. Más allá del lugar desde donde despache el Presidente, lo realmente importante es que esa presencia se traduzca en decisiones, inversiones y soluciones para nuestra región, porque si el Caribe crece económicamente de manera significativa, también crece Colombia.” LEA TAMBIÉN Cepeda agregó que el país necesita una visión estratégica para los territorios, articulada con gobiernos locales, empresarios y sociedad civil.“La Nación necesita un Gobierno que lidere la definición de una visión estratégica para los territorios que se ejecute de manera articulada con los actores locales del Gobierno, el sector privado y la sociedad civil para desarrollar proyectos clave que lleven a mejorar la competitividad del país y el cierre de brechas sociales. Esperamos que este nuevo enfoque contribuya a la descentralización y la autonomía regional, tal como lo establece la Constitución de 1991”.Más visibilidad para la inversiónDesde la perspectiva de la atracción de inversiones, Vicky Osorio, directora ejecutiva de ProBarranquilla, considera que una eventual presencia del Gobierno Nacional en Barranquilla también podría reforzar el posicionamiento de la ciudad y el Atlántico ante el país.Vicky Osorio, directora ejecutiva de ProBarranquilla. Foto:Cortesía de Probarranquilla“Gobernar desde las regiones tiene un enorme valor simbólico porque reconoce que el desarrollo de Colombia se construye desde la fortaleza de sus territorios. Para Barranquilla y el Atlántico, esta es una oportunidad para consolidar la reputación que hemos construido durante años, con una visión de largo plazo y un trabajo articulado entre el sector público, el sector privado y la academia. Que el país tenga hoy la mirada puesta en nuestra región permite visibilizar nuestras capacidades, los resultados alcanzados y el potencial que tenemos para seguir liderando proyectos estratégicos. Ese mayor reconocimiento fortalece la confianza en el territorio y contribuye a atraer inversión, generar nuevas oportunidades y seguir impulsando el desarrollo económico y social de nuestra región”.Seguridad: la expectativa más inmediataEn los barrios, la lectura es menos institucional y más directa. Para muchos ciudadanos, tener al presidente cerca podría significar mayor presión sobre Policía, Ejército y autoridades locales frente a la delincuencia.Los barranquilleros piden al nuevo gobierno más seguridad. Foto:Alcaldía“Sería bueno para que se arregle el problema de la atracadera y boleteo en los barrios. El Presidente le va poniendo orden a eso; estando en Barranquilla, la Policía y el Ejército se tienen que poner las pilas”, dijo Andrés, pequeño comerciante del barrio Olaya.Su reacción recoge una preocupación que atraviesa buena parte de la ciudad: la seguridad. En sectores comerciales y residenciales, la expectativa es que la presencia presidencial ayude a acelerar decisiones contra la extorsión, el hurto, la informalidad criminal y las estructuras que golpean la vida diaria. LEA TAMBIÉN Sandra López, del Comité Intergremial Unidos por el Atlántico, afirmó que la articulación entre el Gobierno Nacional, la Gobernación y las alcaldías será determinante para avanzar en estrategias integrales.“Esta decisión representa una gran oportunidad histórica para Barranquilla y para toda la región Caribe, ya que vamos a tener un protagonismo en la agenda nacional y va a fortalecer el trabajo en conjunto entre el Gobierno Nacional, la Gobernación del Atlántico y las alcaldías de Barranquilla y de todos los departamentos de la Costa, en torno a los principales desafíos del territorio”.Energía, tarifas y servicios públicosOtro de los asuntos que entraría con fuerza en la agenda es la crisis de los servicios públicos, especialmente el costo y la calidad de la energía en la Costa.Norman Alarcón, coordinador de la Liga de Usuarios de Servicios Públicos, ha sido una de las voces que más ha reclamado presencia presidencial frente a este problema. Para él, desde el punto de vista jurídico no habría impedimento para que el Presidente gobierne desde Barranquilla.El tema del costo y calidad del servicio de energía es un problema del Caribe. Foto:EL TIEMPO“La Constitución Nacional no menciona dónde debe vivir el Presidente de la República ni le impone jurídicamente el sitio de residencia. Pero por tradición institucional, el Presidente reside y trabaja en la Casa de Nariño ubicada en el centro histórico de Bogotá. La única restricción es que no debe salir del país sin previo aviso al Senado”.Sin embargo, Alarcón plantea una advertencia: una cosa es la posibilidad legal y otra el peso institucional de la tradición.“O sea, que desde el punto de vista legal puede gobernar desde Barranquilla, lo que puede significar tener en cuenta las regiones, pero desde el punto de vista histórico lo más aconsejable es que el Presidente despache desde la Casa de Nariño en la capital del país, además que desde esta se puede tener una visión más de conjunto de la compleja realidad nacional”.Puertos, río Magdalena e inversiónEl sector portuario ve en la eventual presencia presidencial una oportunidad para poner sobre la mesa proyectos de vieja data.Lucas Ariza, de Asoportuaria, sostuvo que Barranquilla tendría una ventaja si el Gobierno Nacional mira con mayor prioridad el río Magdalena y la zona portuaria.El canal de acceso a la zona portuaria de Barranquilla tiene 22 kilómetros. Foto:Cortesía Demetrio Aguas“Creo que esto es una señal de lo que es gobernar desde las regiones, y, pues, en el caso particular de Barranquilla, por supuesto que es una gran oportunidad para la ciudad en lo que tiene que ver con el tema portuario.”Entre las prioridades mencionó las obras hidráulicas que requiere el río desde Bocas de Ceniza hasta Barrancabermeja, una inversión cercana al billón de pesos, además de la profundización de la zona portuaria de Barranquilla para competir mejor frente a otros puertos del Caribe. LEA TAMBIÉN “Yo creo que teniendo al Gobierno desde las regiones, en el caso particular de Barranquilla, se puede facilitar esa conversación, se puede lograr que esto aparezca dentro de las prioridades del Gobierno”.Comercio y empleo: la apuesta del CentroAsocentro, gremio que reúne a cerca de 5.000 comerciantes del Centro de Barranquilla, también espera que la eventual decisión tenga efectos prácticos.Gabriel Navarro, su director ejecutivo, afirmó que gobernar desde Barranquilla pondría a la ciudad en el centro de la agenda nacional.“La decisión del Presidente Abelardo de la Espriella de gobernar desde Barranquilla representa un hecho de gran importancia para la ciudad y para toda la región Caribe. En primer lugar, pone a Barranquilla en el centro de la agenda nacional, permitiendo que las necesidades, retos y oportunidades de esta zona del país tengan una mayor visibilidad ante el Gobierno Nacional”.Aspecto general del Centro de Barranquilla. Foto:archivo / EL TIEMPOPara los comerciantes, la presencia presidencial podría ayudar a destrabar respuestas frente a seguridad, informalidad, infraestructura, competitividad, empleo e inversión.Pero el verdadero balance no dependerá del lugar desde donde despache el Presidente, sino de las decisiones que logre tomar desde allí.LEONARDO HERRERA DELGANS periodista EL TIEMPO leoher@eltiempo.com y en X:@leoher70 Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.