Matar dos pájaros de un tiro y seguir soñando es lo que quiere hacer España este viernes en el Mundial 2026. El destino ha cruzado en su camino a Bélgica rumbo a la segunda estrella, una oportunidad de oro para la revancha ante la que fue su verdugo hace 40 años, precisamente en unos cuartos de final mundialistas, para replicar lo que consiguió en Sudáfrica 2010: jugar las semifinales, las segundas de su historia tras las de hace 16 años y que acabaron con la Roja levantando la Copa del Mundo.Las razones para creer son muchas más que para no hacerlo. "¿Y por qué no?", decía Laporte en una de las ruedas de prensa de este Mundial cuando le preguntaban por qué España puede ser campeona del mundo. Y nadie –o muy pocos– mejor que él para defender a muerte esta idea. Porque la actual campeona de Europa ha sido infranqueable en lo que va de torneo: un total de 0 goles ha encajado, gracias a una defensa férrea y a un portero, Unai Simón, que empezó cuestionado y ha acabado llevando el récord de imbatibilidad de un guardameta en Mundiales hasta los 609'.Ante Bélgica, la Roja pondrá a prueba la mejor defensa contra uno de los ataques más letales: los Belgian Red Devils son los que más remates a puerta han registrado (107, pero 33 entre los tres palos) y ocupan el tercer puesto en el ránking de selecciones más goleadoras en EEUU, Canadá y México 2026, con 13 tantos, solo uno menos que Francia y Argentina. España no se queda corta: nueve goles ha celebrado, casi la mitad hechos por un Mikel Oyarzabal de dulce con la Roja. Solo falta por entornarse de cara a puerta Lamine Yamal, que llegó a la cita mundialista recién recuperado de una lesión muscular y ha alternado recitales, como ante Austria, en el que solo le faltó el premio, con partidos discretos, como el que firmó ante Portugal, donde no pudo ni con Nuno Mendes, que acabó lesionado, ni con Semedo. Su ambición, eso sí, le tiene extramotivado. El '10' del Barça no se esconde y, ante los belgas, tendrá una nueva oportunidad de ser la gran estrella de la noche con un reto mayúsculo: en la meta estará Courtois, que ya ha hecho 13 paradas en esta cita y temporada tras temporada se ha confirmado en el Real Madrid como uno de los mejores porteros del mundo. El que también tendrá una nueva oportunidad será Pedri. El canario no ha mostrado todavía su mejor versión y, con el paso adelante de Rodri Hernández, uno de los 'peros' de la selección de De la Fuente en lo que va de Mundial, solo falta él por alcanzar su máximo para que el juego dinámico y vertical que llevó a España en la Eurocopa se vea también en esta Copa del Mundo. "Vamos a más. Empezamos sin hacer nuestro mejor partido, aunque pudiendo ganar. Pero poco a poco las sensaciones han ido creciendo. Las reacciones de los jugadores en el campo y en el día a día han sido cada vez mejores. Estamos cerca de la mejor versión de cada uno", apuntó en la previa Oyarzabal sobre el momento del equipo.Y advirtió sobre Bélgica: "No va a ser nada sencillo. Igual que el partido de Austria y Portugal, van a ser un partido muy complicado en el que no nos pondrán las cosas fáciles. Hemos visto que las selecciones europeas están dando un nivel muy alto dejando fuera equipos importantes. Pero estamos tranquilos, confiando en nosotros". Los últimos enfrentamientos directos invitan al optimismo: cinco victorias consecutivas suma la selección española ante el combinado belga tras imponerse sucesivamente por 0-2 en 2016, 5-0 en 2009, 1-2 en 2008, 0-2 en 2005 y 2-0 en 2004. Registros muy distintos al del precedente más doloroso para la Roja, la eliminación en cuartos de final en México 1986, en una tanda de penaltis que Bélgica se llevó por 5-4 tras el fallo de Eloy Olaya. La historia sirve de ejemplo para la Roja, que no dejará nada al azar: "Hemos visto que nadie regala nada y que cualquier partido se puede complicar o alargar. Tenemos que estar preparados para lo que venga. Entrenaremos hoy los penaltis".Es imposible prever lo que ocurrirá sobre el terreno de juego en los 90 minutos, pero dicen que la venganza se sirve fría y España va con todo a cambiar la historia que la dejó sin 'semis' hace 40 años y dar el primer paso hacia la gloria que alcanzó en Sudáfrica 2010.