NoticiaThe Rolling Stones, Paul McCartney, Paul Simon y Ringo Star, lanzaron disco este año.Los Rolling Stones durante su concierto en Bogotá, 10 de marzo de 2016. Foto: Juan Diego Buitrago / CEET Crédito: Foto: JUAN DIEGO BUITRAGO09.07.2026 20:53 Actualizado: 09.07.2026 20:53

Hoy se lanza a nivel mundial el nuevo disco de los Rolling Stones, Foreign Tongues, que incluye 14 canciones nuevas. Los dos integrantes originales de la banda británica son adultos mayores en toda la regla: Mick Jagger y Keith Richards, tienen 82 años y si nos regimos por la legislación colombiana ya llevarían dos décadas disfrutando de su pensión en Colpensiones. El tercer Rolling Stone, Ronnie Wood, que ingresó en 1975, es un joven de 79 años.Ninguno de los tres, y mucho menos el resto del mundo, se llegó a imaginar que seis décadas después de su debut estos músicos británicos siguieran dando lora en el mundo de la industria musical y, sobre todo, que continuaran creando y en plena forma, porque los primeros comentarios sobre su nuevo disco utilizan adjetivos como “vitalidad” para describir sus composiciones.El siempre prestigioso diario inglés The Times le otorgó la calificación máxima de cinco estrellas describiéndolo como “un punto alto en su carrera”. Por su parte, The Independent señaló que el disco tiene una fuerza y una frescura que “ya envidiaría cualquier banda 60 años menor”.Que los Stones sigan haciendo rock en tiempos del reguetón solo demuestra que la música, cuando es buena, es superior a su tiempo, por tanto no es imposible pensar que dentro de 60 años hablemos de un nuevo trabajo de Bad Bunny.La paradoja es que el rock fue quizás el primer ritmo musical asociado precisamente con la juventud y por tanto nació prácticamente con certificado de defunción. En los años 50, el jefe de artistas y repertorio de la disquera Columbia Records, Mitch Miller, se negó a contratar a Elvis Presley porque consideraba que el rock era una moda de tres meses. Tremendo error. También es célebre el concepto del ejecutivo —para su fortuna hoy anónimo— del sello Decca, que tuvo en sus manos la primera oportunidad de incluir en su portafolio a The Beatles, quien conceptuó: “Los grupos de guitarras ya están pasando de moda”.The New York Times escribió en 1956, después de unas polémicas actuaciones de Elvis Presley en televisión, que el rock and roll era “una fase pasajera de la cultura popular” impulsada por la histeria adolescente, y que pronto los jóvenes volverían a formas de música más tradicionales y “saludables”.En honor a la verdad, no es que estos ejecutivos y periodistas fueran pésimos videntes, es que ni siquiera los propios músicos y compositores apostaban por el futuro del rock. A los 20 años, Mick Jagger aseguró en una entrevista que se retiraría a los 33 años: “A esa edad un hombre tiene que dedicarse a otras cosas. No quiero ser una estrella de rock toda mi vida”. Una década después, a los 30 años, afirmó: “Prefiero estar muerto antes que seguir cantando Satisfaction a los 45 años”. No pudo cumplir ninguna de las dos, Satisfaction sigue formando parte del set lists de los Rolling.Paul McCartney durante su concierto en Bogotá.Foto: Sergio Acero Yate / El Tiempo. Foto:CEETOtro que también falló en su predicción fue Pete Townshend, el líder y compositor principal de The Who, quien dice en la letra de My generation, una de las canciones más famosas del grupo, lo siguiente: “I hope I die before I get old (Espero morir antes de llegar a viejo)”. En la actualidad tiene 81 años y en septiembre de este año está confirmado en el legendario Crossroads Guitar Festival, organizado por Eric Clapton (81 años), junto con otras leyendas de la música como John Mayer, Trey Anastasio y Joe Bonamassa. Con The Who, lanzó en mayo el disco The Who live at the Eden Project, un disco grabado en concierto. Townshend y su colega el cantante Roger Daltrey (82 años) no descartaron la posibilidad de grabar un nuevo disco, que sería el primero con canciones originales desde 2019. Las giras al parecer quedaron clausuradas después de la que hicieron en Estados Unidos con el título ‘The song is over’ (‘La canción ha terminado’).‘Foreign Tongues’Retomando el nuevo disco de los Rolling Stones, es importante decir que el grupo no pierde la capacidad de autopromocionarse, algo que fue parte de su sello de identidad desde sus inicios. A comienzos de los años sesenta, su mánager Andrew Loog Oldham, quien por cierto vive hace años en Colombia, los promocionó como los chicos malos, en oposición a los “buenos” de los Beatles o los fab four (fabulosos cuatro), como los llamaba la prensa. Él fue el que acuñó la famosa frase: “¿Dejarías que tu hija se case con un Rolling Stone?”.Ente año, Jagger y su grupo hicieron un guiño a esos tiempos. En la primera semana de mayo, las paredes de Londres se llenaron de carteles que anunciaban el regreso de The Cockroaches (las cucarachas) y que remitía, mediante un código QR, a una web que solo preguntaba quiénes eran en realidad esos insectos. Los fanáticos del grupo inmediatamente descifraron el enigma dado que el grupo suele usar ese nombre para conciertos secretos que, por supuesto, ahora ya no lo son.La estrategia repite la que usaron hace tres años para presentar Hackney Diamonds, cuando publicaron un aviso lleno de juegos de palabras en un periódico gratuito de Londres.El nuevo trabajo repite fórmula con el productor Andrew Watt, quien se ha convertido, a sus 35 años, en una suerte de especialista en revivir a leyendas del rock que se niegan a limitarse a pasear a sus nietos: ha trabajado también con Ozzy Osbourne, Iggy Pop, Pearl Jam y, como se verá más adelante, con el propio Paul McCartney. Foreign Tongues incluye colaboraciones con Paul McCartney, Robert Smith, Steve Winwood y Chad Smith, además de una participación póstuma de Charlie Watts, a partir de sesiones grabadas antes de su muerte. Antes de su lanzamiento se conocieron dos adelantos, Rough and Twisted e In the Stars, presentados en un acto en Nueva York conducido por el cómico Conan O’Brien.Paul Simon durante un concierto en Bilbao, España, en noviembre de 2016. Foto: AFP / ANDER GILLENEA Foto:Ander Gillenea AFPMick Jagger, Keith Richards y Ronnie Wood anunciaron su disco en un antiguo banco de Brooklyn reconvertido en salón de eventos de lujo. Richards, con dificultades evidentes para manejar el micrófono, redujo su explicación sobre por qué siguen grabando a una idea simple: disfrutan yendo al estudio para ver qué sale de ahí. Jagger fue por el mismo camino minimalista: lo pasaron muy bien haciéndolo, dijo, y lo relacionó con la rapidez con la que se grabó el disco, apenas cuatro semanas en un estudio londinense, mucho menos tiempo que en trabajos anteriores. Por ahora no se sabe si saldrán nuevamente de gira. Lo cual es cada vez más improbable, sobre todo por los problemas de artritis que aquejan al guitarrista Keith Richards.Y los ex-Beatles tambiénY como la historia de alguna manera se repite, los dos sobrevivientes de los fab four, Paul McCartney, 84 años, y Ringo Starr, 85 años, también estrenaron disco este año. McCartney presentó hace mes y medio The Boys of Dungeon Lane, el decimoctavo álbum en solitario de su carrera.Como sus colegas, el bajista recurre a la nostalgia de sus mejores años, el título alude a la ruta que conecta Liverpool con la costa de Speke, la zona donde el músico pasó su infancia, y el disco entero funciona como un repaso de los años formativos que moldearon su vida: la posguerra en Liverpool, la resiliencia de sus padres y las primeras aventuras compartidas con George Harrison y John Lennon.El propio McCartney explicó que, más que escribir sobre el pasado, se preguntaba constantemente si tenía sentido escribir sobre otra cosa, y admitió que buena parte del álbum son recuerdos de Liverpool nunca antes compartidos, incluida una referencia a Forthlin Road, la calle donde vivió.La crítica especializada ha sido unánime en destacar este trabajo. Simon Vozick-Levinson, de la revista Rolling Stone, describió el disco como una “obra maestra otoñal, que retoma el tono de un McCartney narrador de historias, con una canción de apertura que recuerda a las viejas baladas de desamor de los Beatles, aunque despojada de rencor”.La mayoría de los instrumentos están tocados por el propio McCartney, en la línea de McCartney III, de 2020, con una producción de Andrew Watt que, según la crítica, tiene la inteligencia de no interponerse entre el oyente y uno de los músicos más talentosos de la historia del pop.Por otro lado, su colega Ringo Starr, de 85 años, presentó en abril su trabajo Long Long Road. El disco 22 en su discografía de estudio. Son 10 canciones altamente influenciadas por el country estadounidense, producido por el legendario T Bone Burnett. En el disco contó con el apoyo de estrellas más jóvenes como Sheryl Crow y St. Vincent.Celebración silenciosaEl otro que volvió fue el estadounidense Paul Simon, autor de clásicos como The sounds of silence y Bridge over troubled water y quien había anunciado en 2018 que dejaba los escenarios. El desgaste de las giras, dijo entonces, ya no compensaba. Pero para fortuna de la música también faltó a su promesa. Hoy, a sus casi 85 años, vuelve a recorrer Norteamérica con una gira que lleva por nombre ‘A Quiet Celebration’.El regreso no fue sencillo. El músico perdió casi por completo la audición del oído izquierdo. Trabajó entonces con especialistas de la Iniciativa de Stanford para la Cura de la Pérdida Auditiva y rediseñó por completo la lógica de sus conciertos: recintos más pequeños, arreglos más suaves y una disposición milimétrica de los monitores para poder escuchar sin lastimarse. A eso se sumaron dolores crónicos de espalda que lo obligaron a operarse y a cancelar algunas fechas, aunque la recuperación le permitió seguir cumpliendo con escenarios emblemáticos como el Hollywood Bowl y el Red Rocks.Como corolario de esta segunda vida sobre los escenarios, se anunció el lanzamiento de un álbum en vivo grabado durante una de las presentaciones de esta gira, que saldrá a la venta el 9 de octubre de 2026 y que busca dejar testimonio de un tour pensado, ante todo, para durar en la memoria de quienes no llegaron a verlo en vivo.Para los que no vivieron con plena conciencia los efervescentes años sesenta, o solo los conocieron por los libros de historia, es un privilegio ver que varios de los que encabezaron esa revolución “juvenil” sigan sobre los escenarios, aún lúcidos interpretando sus clásicos, que seguramente les sobrevivirán ya no por décadas, sino tal vez por siglos convertidos en música clásica. 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