La legendaria banda fundada por Mick Jagger y Keith Richards en 1962 presenta en Nueva York ‘Foreign Tongues’, su álbum número 25, que se publicará el 10 de julio, y no aclaran si saldrán de gira
Visto con perspectiva, parece interminable el camino que Mick Jagger y Keith Richards iniciaron en aquellos días de 1961 en los que cimentaron su amistad en Londres gracias a su obsesión común por Chuck Berry y Muddy Waters, un recorrido que continuaría un año después con la fundación de The Rolling Stones y cuyo último episodio acaban de escribir en Nueva York, con la presentación de Foreign Tongues, su disco de estudio número 25, que lanzarán el 10 de julio.
Presentó el acto el cómico estadounidense Conan O’Brien, que se deshizo en elogios hacia el nuevo trabajo de los Stones, de quienes dijo que, siendo la banda más importante en la historia del rock and roll, siguen comportándose como si tuvieran algo que demostrar. “Simplemente, nos sigue gustando ir al estudio y ver lo que pasa”, se limitó a responder Richards, con problemas evidentes para hacerse oír por mover continuamente el micrófono en su mano, con O’Brien tratando de ayudarle, pero sin éxito. Jagger explicó de la forma más sencilla posible por qué quieren seguir grabando música: “Lo hemos pasado muy bien haciéndolo”, una diversión que justificó por la rapidez de su grabación. Frente a otros discos mucho más laboriosos, este se ha grabado en tan solo cuatro semanas en un estudio londinense. “Lo he escuchado 25 veces y es absolutamente fantástico. No sé cómo lo hacen”, dijo O’Brien.












