Bogotá (EFE).- La intención del presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, de asumir el cargo en una guarnición militar el próximo 7 de agosto es motivo de discusión este jueves en el país por los inconvenientes logísticos e incluso de seguridad que eso supone.

«Vamos a hacerlo de manera diferente, como nunca se ha hecho. En una guarnición militar para rendirle honor a los verdaderos héroes de la patria, policías y soldados», manifestó De la Espriella ayer en Cúcuta, donde encabezó la primera reunión preparatoria con autoridades regionales antes de asumir el cargo.

El presidente electo, que durante la campaña electoral mostró su cercanía al estamento militar, incluso con el saludo castrense y el lema «¡Firmes por la patria!», quiere dejar claro desde un comienzo el peso que las Fuerzas Militares tendrán en su Gobierno.

«Más allá de las limitaciones jurídicas o logísticas, lo que busca el presidente electo es reafirmar su lucha en materia de seguridad como el asunto prioritario de su Gobierno», dijo a EFE el analista Fabián Cárdenas, profesor de derecho internacional de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá.

Fotografía de archivo de la vista general de la ceremonia de investidura del presidente Gustavo Petro el 7 de agosto de 2022, en la Plaza Bolívar de Bogotá (Colombia). EFE/ Carlos Ortega