Una campaña publicitaria que ofrecía paquetes de maternidad cerca de la frontera entre Texas y México desató una investigación estatal en medio del debate sobre la ciudadanía por nacimiento en Estados Unidos. El gobernador de Texas, Greg Abbott, ha ordenado a la Comisión de Salud y Servicios Humanos de Texas (HHSC, por sus siglas en inglés) iniciar una investigación contra el Mission Regional Medical Center, en la zona fronteriza de McAllen, al considerar que el hospital pudo haber promovido el llamado ”turismo de partos" (birth tourism) para atraer a mujeres embarazadas extranjeras interesadas en que sus hijos nacieran en territorio estadounidense.La decisión fue anunciada el martes mediante una carta enviada por Abbott a la comisionada ejecutiva de la HHSC, Stephanie Muth, en la que instruyó una investigación “inmediata y exhaustiva” sobre el hospital, ubicado en la ciudad de Mission, en el Valle del Río Grande, al norte de la frontera con México.De acuerdo con el gobernador, el centro médico promocionó “Paquetes de partos en el sur de Texas” en el extranjero con el aparente objetivo de obtener ganancias ofreciendo servicios de parto a ciudadanas extranjeras cuyos hijos adquirirían la ciudadanía estadounidense al nacer. “El turismo de parto es una práctica ilegal que se aprovecha de la extraordinaria hospitalidad que Estados Unidos y Texas ofrecen cada año a millones de viajeros extranjeros. Miles de viajeros extranjeros llegan a Estados Unidos bajo falsos pretextos para dar a luz y asegurar la ciudadanía para sus hijos. La HHSC debe investigar al hospital, una institución que está bajo su regulación, para determinar si ha incurrido en alguna violación de la ley estatal y de sus obligaciones contractuales”, afirmó.Como parte de su orden, el gobernador solicitó que cualquier posible violación sea remitida al fiscal general de Texas para acciones civiles y a las fiscalías correspondientes para evaluar eventuales cargos penales. Además, indicó que la HHSC deberá imponer las sanciones administrativas que correspondan si encuentra incumplimientos.La controversia surgió después de que circularan imágenes de anuncios en español colocados en México que promocionaban “paquetes de parto en el sur de Texas”. Según los reportes, los anuncios ofrecían partos naturales desde 3.950 dólares y cesáreas desde 5.525 dólares, además de dirigir a los interesados al sitio web Have My Baby in Texas (Tener mi bebé en Texas), que posteriormente fue retirado de internet.El Mission Regional Medical Center confirmó que la campaña publicitaria era suya y señaló que comenzó en 2021. También explicó que incluía dos espectaculares ubicados a unos ocho kilómetros del hospital, cerca de un cruce fronterizo entre México y Estados Unidos. Tanto los anuncios como el sitio web fueron eliminados después de que las imágenes se difundieran ampliamente en redes sociales.Sin embargo, el hospital rechazó haber participado en actividades ilegales y aseguró que únicamente promocionaba los servicios médicos que ofrece, como hacen otros centros hospitalarios. En una declaración oficial afirmó: “Al igual que los hospitales de todo el país y de toda la región, compartimos información sobre los servicios de salud que ofrecemos. No apoyamos ni facilitamos ninguna actividad ilegal y nos esforzamos por cumplir con todas las leyes y regulaciones federales y estatales aplicables”.Mientras avanza la investigación, la HHSC informó que ya trabaja para cumplir la instrucción del gobernador y que el caso fue remitido a la Oficina del Inspector General de la agencia.La polémica se produce pocos días después de que el Tribunal Supremo mantuviera vigente la interpretación histórica de la Decimocuarta Enmienda, que establece que, con contadas excepciones, las personas nacidas en territorio estadounidense adquieren automáticamente la ciudadanía del país. Tras esa decisión, el presidente Donald Trump insistió en que el Congreso debería actuar para restringir ese derecho, mientras continúan los litigios relacionados con su orden ejecutiva sobre ciudadanía por nacimiento.Abbott sostuvo que buscará reforzar la legislación estatal durante la próxima sesión legislativa para combatir esta práctica. “Tenemos la intención de trabajar de manera cooperativa y transparente con las autoridades locales y estatales. Nuestro objetivo sigue siendo brindar atención segura y de alta calidad a todos los pacientes que acuden a nosotros en busca de nuestros servicios”, escribió el gobernador.El caso también provocó reacciones entre legisladores republicanos de Texas, algunos de los cuales pidieron endurecer las leyes contra el denominado turismo de partos. Sin embargo, diversos informes señalan que se trata de un fenómeno poco frecuente. De acuerdo con el Migration Policy Institute, cada año entre 5.000 y 26.000 nacimientos en Estados Unidos podrían estar relacionados con esta práctica, una cifra que representa menos del 1% de los más de 3.5 millones de nacimientos anuales registrados en el país.