El aumento de las tensiones en Oriente Próximo ha servido para recordar a los inversores que la inestabilidad en la región sigue siendo un factor de riesgo de primer orden. Después de varias semanas marcadas por la confianza en una posible distensión entre Washington y Teherán, la reanudación de los ataques y el deterioro de la situación en el estrecho de Ormuz han vuelto a situar la geopolítica en el centro de atención. Un escenario que llevaba semanas ganando peso entre los operadores y que refuerza la idea de que la volatilidad seguirá siendo el denominador común de los mercados en los próximos meses, especialmente durante el periodo estival, cuando la caída de los volúmenes de negociación tiende a amplificar los movimientos.Como ya ocurrió en marzo, el petróleo vuelve a erigirse en el principal termómetro del mercado. Cada repunte del crudo alimenta las dudas sobre el crecimiento económico y la inflación, penalizando a los activos de riesgo, mientras que cualquier moderación de los precios aporta alivio a los inversores y favorece la recuperación de las Bolsas. Eso es precisamente lo que ha ocurrido este jueves. En una sesión marcada por las fuertes oscilaciones del brent, el Ibex 35 logra aguantar el envite y avanza un 1,1%, hasta recuperar los 19.300 puntos, coincidiendo con el retroceso del barril de referencia en Europa al filo de los 78 dólares. Un respiro a los mercados tras varias jornadas dominadas por la incertidumbre.La recuperación de la Bolsa española sigue la estela del resto de índices europeos, que registran avances de entre el 0,9% del Dax alemán y el 1,3% del Euro Stoxx 50. La excepción de la jornada es el FTSE 100 británico, que no consigue levantar el vuelo y cede un 0,2%. Por su parte, Wall Street, que el miércoles consiguió cerrar lejos de los mínimos intradía, vuelve a apoyarse en las grandes tecnológicas, con subidas de entre el 0,3% del Dow Jones y el 1,3% del Nasdaq. A pesar del rebote, algunos estrategas siguen aconsejando cautela. Es el caso de Phil Orlando, estratega jefe de renta variable de Federated Hermes, que continúa anticipando una fase temporal de debilidad bursátil durante el verano y el inicio del otoño ante unas valoraciones que considera exigentes.Junto a la geopolítica y las expectativas sobre los bancos centrales, la tecnología sigue siendo uno de los grandes motores de los mercados. Aunque los fabricantes de chips cerraron el mejor semestre de su historia —el índice de semiconductores de Filadelfia se revalorizó un 38% entre enero y junio—, las dudas sobre el sector han aumentado a medida que crece la competencia y surgen interrogantes sobre la capacidad de rentabilizar las multimillonarias inversiones ligadas al desarrollo de la inteligencia artificial.Por ahora, los inversores han optado por aparcar esas incertidumbres. El mercado ha recibido con optimismo la fuerte demanda registrada por las acciones de la surcoreana SK Hynix en Estados Unidos y el anuncio de Micron de elevar hasta 250.000 millones de dólares su inversión en nuevas plantas para atender el creciente apetito por los chips de memoria que exige la expansión de la inteligencia artificial. Un respaldo que devuelve el protagonismo a las tecnológicas y ayuda a sostener el rebote de Wall Street en un contexto marcado por el repunte de las tensiones geopolíticas. Hasta que la temporada de resultados entre en velocidad de crucero —con la gran banca estadounidense dando el pistoletazo de salida a mediados de julio—, la evolución del conflicto en Oriente Próximo y sus efectos sobre el crecimiento y la inflación seguirán condicionando el ánimo de los inversores. Nenad Dinic, estratega de renta variable de Julius Baer, admite que la escalada geopolítica ha incrementado la volatilidad a corto plazo, pero destaca que el mantenimiento del brent por debajo de los 80 dólares supone una señal de alivio para los mercados al contener, por ahora, los riesgos inflacionistas. Después de varias semanas en las que los mensajes de los bancos centrales apuntaban a una prolongación de la pausa monetaria, el repunte del petróleo ha resucitado los temores a que los tipos de interés tengan que mantenerse elevados durante más tiempo. En apenas 48 horas, la probabilidad que otorgan los mercados a una nueva subida de las tasas del BCE en septiembre ha pasado del 50% al 70%. Aun así, Dinic llama a la calma. El experto considera que, salvo que el encarecimiento del crudo se intensifique de forma significativa, su impacto sobre la inflación será transitorio y no debería alterar los planes del banco central, que mantendría los tipos sin cambios. Pese a ello, el mercado ha ajustado sus expectativas. La posibilidad de que la inflación tarde más en converger hacia los objetivos de los bancos centrales ha deteriorado el apetito por el riesgo y también ha pasado factura a la deuda soberana. El rendimiento del bono alemán a diez años vuelve a situarse por encima del 3%, mientras que la rentabilidad de la referencia española del mismo plazo alcanza el 3,5%.La escalada de tensión entre Estados Unidos e Irán ha vuelto a poner de relieve la dependencia de la economía mundial de un punto estratégico tan sensible como el estrecho de Ormuz. La reapertura de esta vía marítima tras la tregua entre Washington y Teherán permitió la reanudación gradual del tráfico de petroleros y contribuyó a acelerar la caída del precio del crudo. Según cálculos de Goldman Sachs, los flujos de petróleo procedentes del Golfo Pérsico recuperaron más del 80% de los niveles previos al conflicto durante los diez primeros días tras el pacto. Sin embargo, los recientes ataques a embarcaciones y el fuego cruzado entre EE UU e Irán han vuelto a deteriorar la situación. Para los analistas de la entidad estos incidentes refuerzan la idea de que el principal obstáculo para una normalización rápida del suministro no radica en la capacidad de transporte disponible, sino en la disposición de Irán a facilitar el tránsito por la zona. Aunque los productores de Oriente Próximo han comenzado a reactivar parte de la producción paralizada durante el último mes, los expertos advierten de que nuevas interrupciones en Ormuz podrían retrasar la recuperación de la oferta y mantener la presión sobre los precios energéticos.Bolsas - Divisas - Deuda - Tipos de interés - Materias primas
Las Bolsas desafían la tensión en Oriente Próximo gracias a la tregua del ‘brent’
Los inversores recalibran los riesgos geopolíticos tras el recrudecimiento del conflicto. El Ibex 35 rebota un 1% y recupera los 19.300 puntos












