El Brent se relaja hasta los 110 dólares, desde los 119 que tocó en las primeras horas. El Ibex 35 cede un 2,3% y se mantiene por debajo de los 17.000 puntos

Los nervios se han intensificado desde que ayer se conociera que la guerra en Oriente Próximo ha entrado en una nueva fase en la que las infraestructuras energéticas se han convertido en objetivo militar. El ataque de EE UU e Israel al mayor yacimiento de gas natural explotado por Irán tuvo respuesta inmediata: Teherán cumplió sus amenazas y el miércoles golpeó la mayor planta de gas del planeta y varias instalaciones petroleras saudíes en el Mar Rojo. El temor a un shock de suministro dispara los precios del crudo y del gas y reactiva los miedos a un repunte de la inflación en plena desaceleración económica.

Ese escenario se ha trasladado rápidamente a los mercados, con las Bolsas, la deuda y el oro ampliando las pérdidas. El Ibex 35, que ayer logró cerrar en positivo, no ha conseguido esquivar esta vez el tono bajista y cede un 2,3%, después de haber llegado a perder cerca del 3% a primera hora. Los descensos son generalizados este jueves y solo dos cotizadas evitan las caídas. Aunque el encarecimiento de la energía puede lastrar el consumo y, en consecuencia, la actividad económica, las firmas vinculadas a los precios del gas y del petróleo muestran mayor resistencia: Naturgy avanza un 1% y Repsol suma un 1,4%. Al margen del impacto de la guerra en los mercados, Indra se convierte en la compañía con peor desempeño del Ibex 35 y se desploma un 12,28%, en su peor jornada desde 2022, tras la suspensión de la compra de Escribano.